El caso de la mujer aparentemente atacada en dos oportunidades, una en su casa donde fue baleada y otra en el hospital Británico por una falsa enfermera que trató de inyectarla; sigue siendo un gran misterio hasta el momento.
La investigación está a cargo de la División Homicidios de Jefatura que ayer indagó a una docena de personas y paralelamente estudia los videos de circuito cerrado de las cámaras del hospital, que tendrían que haber registrado a la mujer que supuestamente ingresó vestida de enfermera.
Fuentes de la investigación indicaron a El País que se indagó al personal médico y a enfermeros del hospital así como al personal de la guardia que no registró ningún ingreso a ese sector del hospital.
Las fuentes también indicaron que la supuesta víctima describió a su agresora como una mujer rubia y gorda.
De la misma forma se constató que tenía un pequeño pinchazo en su brazo pero no se pudo establecer con qué habría sido hecho.
Asimismo trascendió que la mujer sufre de alucinaciones por la medicación que recibió durante la internación. Cuando la falsa enfermera intentó inyectarla su marido dormía a su lado en un sillón.
Baleada. Antes, el 12 de febrero, mientras su marido la esperaba en el auto en la puerta de su casa, la mujer de 34 años de iniciales C.I.P.F. llegó al edificio ubicado en Cipriano Payán y Eduardo Mac Eachen.
Subió hasta su apartamento 701 en el séptimo piso y cuando abría la puerta una mujer la empujó y entró con ella, según declaró a la policía.
La agresora la golpeó, intentó ahorcarla y finalmente con un arma le disparó alcanzándola en una mano y en el abdomen. La víctima desesperada se asomó al balcón pidiendo auxilio antes de caer desvanecida. Cabe agregar que la víctima había dicho a su esposo que había perdido la llave de la casa el 7 de febrero y la había encontrado el 11.
En el edificio la puerta de acceso siempre está cerrada con llave y hay portero.
Los policías de la Seccional 10a. que llegaron primero al lugar, revisaron cada rincón del edificio sin poder ubicar a la agresora.
Por la puerta principal fue muy difícil que haya logrado escapar ya que estaba el portero y el propio marido de la víctima en el auto.