Un juego que no es sólo para los niños

Jóvenes que se juntan con amigos y adultos con hijos

El PlayStation y, en particular, el Winning Eleven, terminaron de romper con el prejuicio de que los videojuegos son "cosa de chicos". La popularización de la consola Sony llegó a Uruguay tras el lanzamiento de la segunda generación, en 2000, que actualmente cuesta alrededor de los U$S 300.

"Porque es de fútbol y porque los jugadores no siempre hacen lo mismo", fue lo único que logró explicar Claudio Juárez, ganador en la categoría "profesionales" del campeonato de PlayStation 3 de Multi Ahorro, sobre su afición al juego. Sin embargo, existen motivos más complejos.

La docente de Teoría de la Comunicación Mónica Stillo argumentó que en los videojuegos, a diferencia de la televisión, "el receptor es activo. Tiene el disfrute propio de la ficción, de meterse en una historia, y a su vez, de ser su protagonista".

De todos modos, el Winning todavía no incorporó la posibilidad de jugar en primera persona, es decir, manejar un deportista en lugar de ir controlando a los distintos jugadores del cuadro.

Los campeonatos de "Play" entre amigos hasta entrada la madrugada, son más comunes de lo que varias novias desearían.

"Es una excusa para juntarte con amigos y tomar una cerveza. Antes jugabas a las cartas, al truco. Ahora en realidad se sigue haciendo, siempre que no haya un Play", explicó Santiago Ramón, de 22 años.

El año pasado, por ejemplo, la discoteca "Dos" organizó varios torneos de Winning en duplas. Los partidos eran proyectados en pantallas gigantes, debido a la alta convocatoria. La inscripción del trofeo para los ganadores decía en broma: "Soy un crá, le gané a otros giles".

Los más grandes tampoco escapan del fanatismo por el videojuego, aunque pocos estén dispuestos a pasar una noche en vela por él y la mayoría lo elija como una nueva forma de pasar un momento en familia.

Según dijeron los organizadores del campeonato de PlayStation 3, casi todos los adultos que se inscribieron llegaron para acompañar a sus hijos y terminaron entusiasmándose con la idea de ser niños aunque sea por un momento.

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