La Embajada del Japón ofrece el domingo 2 de marzo a las 19.30 hs. en el Teatro Solís un espectáculo fuera de lo común. Se trata del grupo teatral cómico Kyogen, que representará dos obras de fuerte carácter tradicional: Bonsan y Boshibari. Ambas son de fácil comprensión para todos los públicos, y la entrada es gratuita, entregándose dos invitaciones por persona, que se pueden retirar en boletería de la sala, del lunes al jueves próximo, de 17 a 20 hs.
Con esta visita nipona, por primera vez el público uruguayo tiene la posibilidad de apreciar de cerca este género teatral que se cuenta entre los más antiguos del teatro hablado en Japón.
Ambos espectáculos plasman una visión cómica y satírica de las situaciones cotidianas, cuya principal finalidad es hacer reír a la gente. Los movimientos y el diálogo en las obras de Kyogen son típicamente exagerados, hecho que lleva a que las acciones de la obra sean fáciles de entender.
Bonsan (traducible como Ladrón de árboles enanos), habla de un sujeto indignado por la suerte de su amigo, que tiene muchos árboles bonsai y que no es capaz de regalarle uno. El hombre decide arreglar cuentas, dando inicio a un divertido juego escénico.
Y Boshibari (Atado a un poste), escrita en 1916 por Okuma Shiko, es una de las obras más populares del repertorio Kyogen. Consiste en un divertimento, donde se cuenta la historia de dos sirvientes, a quienes su amo los ata a un poste para mantenerlos alejados de su bodega de sake.
El Kyogen (que en japonés literalmente significa "palabras airadas"o "discurso salvaje") está ligado al teatro Noh y, originalmente fue interpretado durante los entreactos de esas obras. Por eso, mientras los temas del Noh son en general solemnes, el Kyogen presenta una visión cómica e irónica.
El género (que se supone de origen chino) tuvo siempre como objetivo comunicar una moraleja basada en principios budistas, por lo que fue de gran aceptación popular entre los siglos XIV al XVI, recibiendo luego la aprobación y el apoyo de las clases dominantes.
En las últimas décadas se hizo común ver programas exclusivamente de Kyogen, circunstancia que se vincula también a la influencia de la televisión, que ha propiciado un renacimiento de este arte que hoy cruza fronteras para llegar al todo el mundo.