Preocupados porque en enero se verificó un aumento del consumo de energía eléctrica mayor al previsto, las autoridades del gobierno evaluarán hoy la situación y los pasos a seguir.
UTE no descarta que "eventualmente" se puedan "proponer adecuaciones tarifarias adicionales" en el correr del año, según el informe que elevó el organismo a la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea).
El ministro de Industria, Energía y Minería, Jorge Lepra dijo a El País que hoy se reunirá con el directorio de UTE para analizar las cifras del consumo.
Para el último ajuste de tarifas (8% en promedio) UTE estimó que el consumo en el año aumentará 2,8% (9.143 GW); sin embargo las cifras de enero muestran lo conservadora que es la proyección.
El consumo residencial de energía eléctrica creció 4,7% en el primer mes del año y el de los organismos públicos llegó al 4,3%, pese a que para estos el plan de ahorro estipulado por el gobierno era obligatorio.
El vicepresidente de UTE, Pedro Aurrecoechea, dijo ayer que la situación actual "es delicada", pero subrayó que "no es crítica".
"No estamos como para tirar manteca al techo, pero tenemos capacidad de generación suficiente para abastecer la demanda sin problemas. El tema es que nos estamos comiendo las reservas de agua" que, a su vez, "vienen disminuyendo", explicó a El Espectador.
De Aurrecoechea recalcó que hasta el momento "no hemos tenido ningún inconveniente en cumplir con el abastecimiento de la demanda de acuerdo con sus exigencias".
Sin embargo la reducción de las reservas de agua, tanto en las represas del Río Negro como en el caudal del río Uruguay y la incertidumbre de si Argentina podrá exportar algo hacia Uruguay, se presentan como nubarrones en el escenario previsto por el gobierno.
UTE estimó que en 2008 el costo de abastecimiento será de U$S 340 millones, 41,7% más que el año anterior en que había alcanzado los U$S 240 millones. La incidencia de este componente en la tarifa es de aproximadamente el 19%, según UTE.
Entre los costos se estimó que por generación hidráulica se gastarán U$S 36 millones, por térmica U$S 213 millones, U$S 78 millones por intercambios internacionales y U$S 15 millones por generación distribuida y autoproductores.
Sin embargo estos costos podrían verse elevados.
Otra de las amenazas que encuentra el gobierno es la escalada que ha tenido el precio del petróleo.
Los cálculos de costo de abastecimiento para fijar el incremento de tarifas en febrero, fueron hechos tomando en cuenta un precio del barril de petróleo de U$S 80. Esto es U$S 20 por debajo del valor al que cerró ayer el West Intermediate Texas (ver nota en B7).
Según el informe enviado a la Ursea, UTE tomó en cuenta que "la mayoría de los expertos en la materia indicaban que de acuerdo a los fundamentos de la industria, el precio de equilibrio se encontraría en el entorno de los U$S 80 y que la situación coyuntural en el mercado estaba marcada por importantes componentes especulativos".
A esto se le suma que la crisis en Estados Unidos "pudiera enlentecer el crecimiento de la economía mundial, generando una baja de la demanda de commodities y en especial del petróleo".
Según UTE, ambos aspectos son los que llevaron a tomar una proyección "conservadora" del precio del barril de crudo.
De acuerdo al informe de la Ursea al que accedió El País, UTE elevó una propuesta de ajuste tarifario que fue correspondida por otra del Ministerio de Industria, Energía y Minería que finalmente derivó en la aprobación de una tercera.