Pristina - Kosovo emprendió hoy la batalla por lograr el reconocimiento internacional, un día después de haberse proclamado independiente de Serbia, en una iniciativa unilateral que dividió a la Unión Europea y llevó a Rusia a tratar de invalidarla ante la ONU.
El primer ministro kosovar, Hashim Thaci, anunció que envió oficialmente una petición de "reconocimiento" de la independencia de Kosovo a "todos los gobiernos del mundo" y dijo que espera las primeras respuestas "en las próximas horas".
Se prevé que Estados Unidos y grandes países europeos como Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia le otorguen rápidamente reconocimiento diplomático, mientras los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) se reunían el lunes en Bruselas en un intento de encontrar un compromiso sobre la posición del bloque.
Seis países de la UE, entre ellos España, han dicho claramente que no reconocerán, al menos por el momento, una independencia que podría servir de precedente a los separatismos en el mundo o en sus propios territorios.
Pero el canciller de Eslovenia, Dimitrij Rupel, cuyo país formaba parte como Kosovo de la ex Yugoslavia y actualmente está a cargo de la presidencia rotativa de la UE, afirmó que "muchos Estados miembros van a reconocer" al nuevo Kosovo independiente.
Mientras tanto, en Pristina los barrenderos limpiaban los restos de una larga noche de eurófica celebración. Decenas de miles de personas estallaron en gritos de júbilo ayer en Pristina cuando el Parlamento kosovar aprobó la separación de Serbia, completando la violenta ruptura de la ex Yugoslavia, que sumió a Europa en un baño de sangre en los años 90.
"Somos ahora un país independiente, libre, soberano y democrático", declaró el presidente del Parlamento, Jakup Krasniqi, mientras los legisladores firmaban el histórico documento que promete democracia, derechos humanos y respeto para los serbios y otros grupos minoritarios.
"La independencia de Kosovo tendrá significado sólo cuando sea reconocida por la comunidad internacional, y no cabe duda de que eso comenzará a ocurrir hoy", afirmó el diario kosovar Infopress en un editorial.
La supervivencia del país más joven del mundo -pequeño, sin salida al mar y económicamente dependiente de la generosidad de Estados Unidos y la Unión Europea- depende en gran medida de quien lo respalde en la escena internacional.
Su independencia choca frontalmente con la oposición de Serbia, que considera a Kosovo como la cuna de su cultura y su religión, y de Rusia, el más poderoso aliado internacional de los serbios. Muchos otros países, que como España enfrentan movimientos independentistas, tiene también reservas al respecto.
AFP