YOUNG | D. SOSA y D. ROJAS
El drama de Melina, la madre de David García, el niño de 3 años que falleció ahogado en Plaza Independencia, parece ser el desenlace de una tragedia anunciada desde la inocencia de su pequeño hijo.
"Era recurrente para él decirme que se moría y que lo salvara", dijo ayer Melina a El País tras el sepelio de David.
Contó además que el pequeño era tratado por problemas cardíacos desde su nacimiento. Incluso, dijo, el domingo pasado había sufrido un desmayo y tuvo que trasladarlo a un centro asistencial.
Refugiada fuertemente en principios religiosos, Melina vivía en Montevideo en una pensión cercana a la Plaza Independencia. Había trabajado en programas del Ministerio de Desarrollo Social y esperaba un nuevo llamado para anotarse y poder conseguir un empleo.
Por ahora, permanecerá en la casa de sus padres en Tacuarembó, quienes emigraron de Young hacia esa ciudad.
Una hora después del sepelio de David, se realizó el entierro de Diego Monzón, el obrero fallecido en Montevideo, que dejó a su esposa Mónica y a cinco hijos. "Lo que pasó se pudo haber evitado. Eso fue porque no habían apuntalado la obra que estaban haciendo. Fue falta de precaución", dijo Anselmo Monzón, padre de Diego.