Fed prevé crecimiento lento y está dispuesta a actuar

WASHINGTON - El presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense Ben Bernanke pronosticó este jueves un período de crecimiento "lento" en Estados Unidos hasta fin de año y se declaró nuevamente dispuesto a bajar las tasas de interés en caso de degradación de la economía.

"Por el momento, mi escenario básico prevé un período de crecimiento lento, seguido de un crecimiento un poco más fuerte de aquí a fin de año, cuando los efectos del plan de reactivación monetario y presupuestario comiencen a hacerse sentir", afirmó Bernanke ante el Senado.

El presidente de la Fed prevé "una mejoría de la situación" pero "se mantienen los riesgos que pesan sobre la economía", advirtió, citando principalmente un deterioro más marcado que lo previsto de la crisis inmobiliaria y la situación del empleo, además de un nuevo ajuste del crédito.

Por esta razón el Comité de política monetaria de la Fed (FOMC) "continuará evaluando los efectos de los acontecimientos financieros" y "actuará en el debido momento si es necesario, para enfrentar esos riesgos", agregó, repitiendo una frase ya presente en el último comunicado del banco central estadounidense.

Los analistas habían interpretado esta fórmula como una promesa velada de reducir otra vez las tasas de interés si la situación continuaba deteriorándose. Desde el verano boreal, la Fed ya redujo su tasa directriz en 2,25 puntos, a 3%, con una reducción espectacular de 1,25 punto porcentual en un período de ocho días en enero.

Los comentarios moderados de Bernanke sobre la inflación apuntan también en ese sentido y no cabe duda de que la Fed continuará siguiendo "de cerca" la evolución de los precios en los próximos meses. "Los precios al consumo deben moderarse tras las alturas alcanzadas recientemente", y las expectativas de inflación a largo plazo no deberían deteriorarse, aseguró.

"Es probable que haya nuevas depreciaciones" de activos de los bancos estadounidenses, expresó el presidente de la Reserva Federal, quien, no obstante, excluyó terminantemente el riesgo de insolvencia.

"Por el momento no vemos peligro inminente de insolvencia" de ningún banco estadounidense, porque abordaron la crisis "con una fuerte capitalización y utilidades muy robustas", añadió Bernanke.

En lo referente al crecimiento, las previsiones dadas a conocer el jueves por el presidente de la Fed se mantienen bastante prudentes, con una serie de elementos negativos a corto plazo.

El ajuste del crédito llevado a cabo por los bancos "puede seguir frenando el crecimiento" y también es probable que la construcción de viviendas siga bajando.

En cuanto a los consumidores, "la desaceleración del mercado de empleo, asociada con factores que comprenden el alto costo de la energía, la caída de la bolsa y la depreciación del sector inmobiliario pesarán sin duda sobre el consumo a corto plazo", advirtió el presidente de la Reserva Federal.

De todas formas, la entrada en vigencia del vasto plan de reactivación económica firmado el miércoles, debería dar un impulso a la economía sosteniendo los gastos de las familias y de las empresas "en el segundo semestre de este año y hasta el comienzo del año próximo", añadió.

El presidente estadounidense George W. Bush firmó el miércoles la ley sobre el plan de reanimación económica que permitirá inyectar 168.000 millones de dólares en dos años en la economía estadounidense para evitar la recesión.

Este plan prevé generosas devoluciones de impuestos para unos 130 millones de personas. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, reiteró el jueves que los cheques de devolución de impuestos serán emitidos a partir "de comienzos de mayo" y que la mayoría de ellos será enviada durante el tercer trimestre.

"La economía estadounidense es básicamente fuerte y resistente", y "seguirá creciendo", aunque su ritmo en los próximos trimestres será sin duda "más lento de lo que habíamos visto en los últimos años", aseguró Paulson en otra alocución.

AFP

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