Carmelo Vidalín formalizó hoy su escisión del Herrerismo y en breve formará una corriente propia que lo tendrá como aspirante a la candidatura nacionalista a la Presidencia.
En una entrevista concedida a EL PAÍS, afirma que puede hacer retornar al partido a quienes se alejaron disconformes por tener que optar entre Larrañaga y Lacalle en 2004.
"En las actuales circunstancias se han dado dos hechos decisivos. Uno de ellos es la no aceptación de nuestra propuesta de realizar la elección del candidato en las internas con el sistema de padrón abierto, cosa que le habría hecho mucho bien al sector y al partido porque habría podido trasmitir entusiasmo y movilización si es que en realidad pensamos en ser gobierno. Y el otro hecho es que Lacalle ha manifestado que ha sido inducido por las circunstancias a ser el candidato del sector," dijo a EL PAÍS.
Sobre Lacalle, el intendente de Durazno expresó que "es el líder nato, ninguno de nosotros tiene autoridad moral para decirle a él que no lo sea. Por eso, quienes cuando Lacalle dio un paso al costado asumimos la responsabilidad de competir con madurez, hoy estamos comprometidos con dirigentes de todo el país, y es a ellos a quienes nos debemos. Por eso, daremos ese paso adelante para constituir un nuevo sector que seguramente le va a permitir al partido sumar para que cuando lleguen los tiempos electorales tengamos mayores posibilidades de triunfo."
Vidalín no será proclamado aún, y asegura que tiene representación en todo el país. "Tenemos dirigentes en 17 de los 19 departamentos. Me queda solamente por visitar e instalar representaciones en Paysandú y Soriano. No vamos a hacer proclamación, sino que esa instancia será mucho más adelante. Vamos a trabajar como una corriente."
EL PAÍS digital en base a EL PAÍS