El reloj de arena
Miradas.
Esta curiosa escena se pudo ver ayer de tarde en la Playa Ramírez de Montevideo. La mujer bajó con total naturalidad con su mascota, se sentó y no perdió oportunidad de intercambiar gestos de cariño con el ave. Niños y adultos la observaban, mientras ella, ajena a las miradas, sólo tenía ojos para su cacatúa.
En Montevideo, el Carnaval fue en la playa.
Si usted era de los que estaba en Montevideo ayer, martes de Carnaval, seguramente cuando salió de su casa refunfuñó y pensó que la ciudad estaba desierta. Pero no era tan así. Los que permanecían en la capital, pocos sí, se fueron para la playa. Al menos en Pocitos, desde la mañana costaba encontrar un lugar donde sentarse en la arena, entre tanta sombrilla, lona y reposera. Lo bueno, para los que eligieron ese plan, era que el agua estaba especial: verde y no muy fría. Lo malo es que no había quién sacara a los chicos del agua.
Correcaminata.
Santiago Casco, de la ciudad de Piriápolis, obtuvo la prueba de maratón entre los balnearios Barra de Valizas y Aguas Dulces sobre ocho kilómetros de playas atlánticas. Fueron 1.200 los inscriptos en la correcaminata Valizas y Aguas Dulces, marcando un éxito rotundo en la novena edición de esta competencia.
Una vista única.
Tranquilidad y un paisaje más que privilegiado es lo que por estas horas disfrutan quienes eligieron a Valizas para pasar unos días de Carnaval. Dunas, playas oceánicas, arenales y restaurantes donde comer pescados y mariscos extraídos por pescadores del lugar. ¿Se puede pedir algo más?.
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