El reloj de arena
Deporte al amanecer.
Mientras algunos aún no se acostaron en Punta del Este otros ya comenzaron su jornada y de un modo más que saludable: realizando deportes en la playa. Quienes fueron en la mañana del sábado pudieron además disfrutar de un día espectacular y ver a uno de los tantos cruceros que llegan al balneario.
Pesca y mucha tranquilidad en vacaciones.
Muchos llegan a veranear por unos días en Punta del Este en busca de ruido, fiestas, salidas nocturnas, noches multitudinarias y playas atestadas de gente. Otros, en cambio optan por caminatas, vida en familia, asados entre amigos y playas lo más desiertas posible. En este grupo suelen estar quienes se los puede ver pescando por estas horas en el balneario. Tranquilos, en solitarias rocas o en el Puerto, pasan horas mirando el mar. Si pueden irse con algo de pesca, mejor, pero si no igual disfrutan de ese rato en paz.
La mejor siesta.
Quienes estaban el jueves de tarde en Cabo Polonio vieron a este grupo de chicos que comían tranquilamente en el piso, resguardándose en la sombra del boliche. Seguramente la comida les dio sueño, porque menos de una hora más tarde, todos dormían plácidamente la siesta en el mismo lugar.
¡Llegó el gas!.
En Cabo Polonio la llegada de algunos insumos es un acontecimiento. Al menos lo fue para algunos hospedajes que estaban esperando las garrafas a fines de la semana pasada. Algunos dueños de boliches dicen que cada vez les llegan más productos, aunque todavía tienen que ir a buscar personalmente a Castillos el resto.
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