RICARDO SOSA
Un reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI) remarcó la baja competencia dentro del sistema bancario local y sostuvo que incrementarla "es un desafío importante" para Uruguay. Sugirió "nivelar la cancha" entre bancos públicos y privados.
El trabajo está incluido en un grupo de seis estudios que acompañaron el reporte del llamado artículo cuarto del organismo sobre Uruguay y que fue divulgado el viernes pasado. Estos reportes son evaluaciones que hacen los técnicos del Fondo con los países miembros, tengan o no (el caso de Uruguay), programas vigentes con el organismo.
El estudio sobre el comportamiento del crédito en Uruguay fue escrito por el jefe de misión del FMI para el país, Marco Piñón, y el representante permanente para Argentina y Uruguay, Gastón Gelos.
Con datos hasta 2006, los técnicos pusieron el foco sobre el nivel de concentración y de competencia en el sistema financiero local.
"Junto al incremento de la concentración, la competencia ha tendido a decrecer desde la crisis" de 2002 y su nivel está "relativamente bajo" respecto a los estándares internacionales, sostuvo el reporte. En el trabajo se admitió que las más recientes estimaciones indicarían que los bancos estarían operando bajo condiciones más cercanas a su equilibrio de largo plazo.
Según Piñón y Gelos, aumentar la competencia en el sistema bancario "sin comprometer la estabilidad financiera" es un "desafío importante" para el país. Aunque el informe no analizó acciones para hacer más competitivo el sistema, dijo que "nivelar la cancha" entre bancos públicos y privados "contribuirían a ese objetivo".
Una mayor competencia tendría consecuencias ciertas en el resto de la economía. Las medidas que tiendan a lograr "un ambiente más competitivo" podrían reformar el "crecimiento sostenido en el mediano plazo". La baja competencia "podría limitar" la profundización de la actividad financiera y, por ende, el crecimiento económico, sostienen.
Como ejemplo, y tomando modelos de trabajos académicos, se sostuvo que si el crédito bancario trepara "exógenamente" del actual 30% del Producto Interno Bruto al 35%, el promedio de crecimiento anual de la economía sería 0,4% más alto.
Los técnicos del FMI añadieron que la imperfección en la competencia en el sector bancario podría "propagar" los efectos de los "shocks externos".
"Un desafío para las autoridades es estimular una saludable competencia preservando la fortaleza del sistema financiero", se afirmó en las conclusiones del trabajo.
Entre fines del año pasado y de éste la baja en las tasas internacionales apuró un nuevo escenario para los bancos locales. Acostumbrados a obtener buena rentabilidad captando a bajo costo y colocando a tasas altas en el exterior, los bancos ahora deben intensificar la competencia para conservar el nivel de utilidades.
Gerentes y ejecutivos de instituciones locales dijeron hace más de una semana a El País que la baja en las tasas internacionales deprimiría sus ganancias en los próximos meses mientras que el presidente de la gremial de bancos privados, Julio de Brun, afirmó el jueves al semanario Búsqueda que en 2008 crecerá la competencia por ese nuevo escenario.
La concentración, que creció desde la salida de la crisis, es otro de los aspectos en que se fijó el estudio del FMI.
Según los índices manejados por los técnicos internacionales el nivel de concentración en el mercado financiero local está por encima del promedio de América Latina.
Ahora, a esto se le suma la operación global por la que un consorcio integrado por Santander se quedó con ABN- AMRO y que aumentará la concentración en el mercado doméstico. Operadores y funcionarios del Banco Central consideran que es posible que aumente la concentración y los reguladores ya han adelantado que habrá mayores requisitos de capital para mitigar los riesgos asociados a ese fenómeno.
Escenario es más resistente
Otro estudio del Fondo Monetario Internacional remarcó que el sistema financiero uruguayo se volvió "más resistente" a posibles shocks desde la crisis aunque permanecen "importantes vulnerabilidades". En base a simulaciones, se afirmó que hoy la probabilidad de un incumplimiento de los bancos ante un shock como el de 2002 es la mitad que la de aquel entonces.