El bolso salió del alma

Horacio Abadie / Diego Pérez

El "Dale Bolso" sonó fuerte en el camarín de Nacional. Apenas ingresaron al vestuario jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, y se cerró la puerta, se sintió el grito como si fuera desde la Colombes, pero era el grupo que recién había dado vuelta el encuentro clásico. El festejo duró poco, apenas unos segundos para luego pasar a las duchas y salir rápidamente a enfrentar a los medios.

El primero en dejar el vestuario fue el entrenador. Gerardo Pelusso se mostraba sereno y expresó: "Los dos partidos fueron importantes, llegamos al triunfo de diferentes maneras. El de hoy fue un partido difícil porque se presentó con algunos inconvenientes: estuvimos abajo en el marcador, con un hombre menos y perdimos por algunos minutos el control. Esos fueron factores que no hacían prever un desarrollo fácil, pero por suerte el equipo se tranquilizó y pensaron como mejorar el partido. Eso lo hicieron los jugadores en el campo y por eso me voy muy satisfecho".

Una de las figuras del equipo, a pesar de haber jugado tan solo 45 minutos, fue Mauricio Victorino, quien se hizo presente tras recuperarse de una lesión: "Tenía unas ganas bárbaras de entrar. Lamentablemente me tocó por una desgracia, como fue la expulsión de un compañero, pero se pudo dar vuelta un partido que venía difícil y estamos locos de la vida. Estuve cuatro días sin entrenar, recién el miércoles pasado comencé a hacer espacio reducidos, pero tenía unas ganas bárabaras de jugar el clásico", finalizó.

Martín Ligüera tuvo alguna situación, como el tiro libre del primer tiempo que pasó muy cerca. Luego, algo extenuado dejó el campo de juego. En el vestuario y como es su costumbre analizó el encuentro con tranquilidad: "Ganar dos clásicos en una semana es motivante para arrancar el año. Obviamente que estamos muy contentos, buscábamos eso y creo que hoy ganamos merecidamente. Empatamos con diez, luego ellos quedaron también con uno menos y buscamos el partido, creo que de repente medio desprolijo, pero viste como son los clásicos. Lo importante es buscar el resultado y el resultado se encontró. Después que pasamos al frente, lo aguantamos bien, ellos empujaron un poco, pero defendimos y lo pudimos abrochar", dijo el floridense antes de subir al ómnibus.

sin dramatizar. Nuevamente el "Gregorio, Gregorio" nació con fuerza desde la Ámsterdam. Sin embargo, las palabras del técnico Gustavo Matosas tras el partido reflejaron el sentimiento del vestuario de Peñarol: dolor, pero no drama.

"La gente puede gritar el nombre que quiera, pero por ahora soy yo quien estoy en el cargo. Tengo mucha confianza y estoy convencido de lo que estoy haciendo. Sé lo que le falta a los jugadores para formar un equipo y no estoy pensando en mi continuidad o no, tengo contrato y soy hincha, por más que a veces la gente no lo entienda", dijo Matosas.

En cuanto al trámite del partido, el técnico afirmó que rescata el juego llevado a cabo por su equipo en el primer tiempo, aunque no se aprovechó el mejor momento. "Es complicado de explicar. Teníamos todo como para hacer algún gol más, pero son cosas que pasan en el fútbol. Este era el tercer partido de este equipo jugando junto, era algo de esperar", afirmó.

En el segundo tiempo, según Matosas, "hubo jugadores que están trabajando fuerte en lo físico y sintieron el partido".

Dos clásicos perdidos en menos de una semana. Sin embargo, para Matosas no hay que dramatizar. "No me voy preocupado, me voy caliente porque no me gusta perder. En lo anímico estamos bien, perdimos este partido por situaciones puntuales", explicó.

Cuando se le preguntó por la jugada que tuvo Carlos Bueno para empatar dijo que "sí, daba la sensación de que estaba hecho". Cuando se lo interrogó si por esa jugada le había dicho algo al delantero, Matosas fue claro: "no, nada".

Por su parte el arquero Damián Frascarelli reconoció que cometió un error que posibilitó el seguindo gol. "Pensé que me iban a cargar, pero no".

Para muchos, estos dos clásicos dejarán una huella para lo que viene. "No tengo dudas de que nos van a servir. Nos dimos cuenta que tenemos buen equipo pero que en lo previo no somos más que nadie, hay que respetar a todos por igual", reflexionó Maximiliano Arias.

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