EL PAIS DE MADRID
El hallazgo se ha realizado gracias a un error. Los facultativos operaban a un paciente obeso, de 190 kilos y 50 años, con una técnica experimental de estimulación cerebral. El objetivo de las descargas era reducir el apetito. Para ello los facultativos colocaron unos electrodos en el cerebro de este hombre. Pero en vez de perder el apetito, el paciente, que además tenía problemas de memoria, recordó una escena que había ocurrido 30 años antes y comenzó a experimentar una sensación de "déjavu" (algo ya vivido). Después tuvo una percepción súbita en la que estaba en un parque con amigos. Se sintió más joven, alrededor de los 20 años, y lo acompañaba la novia que había tenido entonces. El individuo era un observador y miraba la escena a todo color, y al aumentar la intensidad del estímulo eléctrico, los detalles de la escena se volvían más vívidos.
Tras la cirugía el paciente pasó dos meses en recuperación, y cuando se estimularon los electrodos por segunda vez, logró experimentar un efecto similar.
Después de tres semanas de estimulación constante, el hombre mejoró en las pruebas de memoria que se le habían hecho antes.
Todavía un año después volvió a obtener mejores resultados en las pruebas de memoria cuando los electrodos eran estimulados. Pero cuando los electrodos se apagaban, los resultados de las pruebas no eran tan buenos.
De este modo, los médicos pudieron comprobar que lo ocurrido en la operación no había sido un hecho aislado, sino que la capacidad de aprendizaje del paciente se había incrementado desde el momento de la estimulación cerebral.
Según informa el diario británico The Independent, ahora los científicos están probando esta técnica en pacientes que padecen Alzheimer. Tres enfermos, en la primera fase de esta enfermedad degenerativa, ya tienen implantados los electrodos y los resultados están siendo prometedores, según ha asegurado Andrés Lozano, el profesor de Neurocirugía del Toronto Western Hospital, en Ontario, que lidera la investigación.
"Es la primera vez que una persona, que ha tenido electrodos implantados en el cerebro, ha experimentado una mejora de su memoria. Estamos tratando de incrementar la sensibilidad del cerebro, subir el volumen de los circuitos de la memoria", ha explicado Lozano.
El profesor y su equipo buscaban durante la operación el punto del cerebro para tratar la obesidad del paciente, que se había sometido a todo tipo de tratamiento sin éxito. Mientras los médicos buscaban el punto del hipotálamo que se corresponde con el hambre, el paciente empezó a decir que estaba recuperando la memoria.
La estimulación cerebral ha sido usada durante más de 10 años para tratar desde depresiones hasta el mal de Parkinson. Pero los médicos aseguran que, aunque supone una esperanza para los enfermos de Alzheimer, hay que mantener la calma. "No sabemos si funcionará", ha admitido Lozano.