Washington - El guerrilero colombiano Ricardo Palmera, conocido por su nombre de guerra Simón Trinidad, uno de los jefes de las FARC, fue condenado hoy por la justicia de Estados Unidos a 60 años de prisión, tras haber sido hallado culpable de conspirar para el secuestro de tres estadounidenses.
La condena coincide con el reclamo de la fiscalía, que había pedido las seis décadas de prisión para Palmera en julio último, cuando el guerrillero fue declarado culpable de conspirar para secuestrar a los contratistas norteamericanos Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalvez.
Los tres estadounidenses, contratistas civiles del Pentágono, fueron secuestrados en febrero de 2003 y todavía siguen en manos de los FARC.
Tanto los rehenes norteamericanos como Trinidad fueron discutidos como piezas de intercambio humanitario durante las recientes negociaciones entre el gobierno de Colombia y las FARC.
"Es mi sincero deseo que Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell regresen lo más pronto posible vivos y sanos a sus hogares, junto a sus seres queridos", afirmó el dirigente de las FARC, en una declaración ante la Corte Federal del Distrito de Columbia.
´Simón Trinidad´, el primer dirigente guerrillero de las FARC en ser condenado por un tribunal estadounidense, no llamó directamente a su organización a liberar a los tres rehenes secuestrados desde hace cinco años, sino que abogó por un "acuerdo humanitario".
"Estoy convencido que ese acuerdo será un avance importante en el camino hacia la reconciliación y la paz con justicia social en Colombia", afirmó, al tiempo que subrayó que "la solución política hace parte del conflicto".
Precisamente, la ex "facilitadora" de ese diálogo, la senadora colombiana Piedad Córdoba, estuvo presente en el tribunal de Washington cuando el juez de distrito Royce Lamberth anunció la condena.
Lamberth descartó la pena solicitada por la defensa de Palmera, que había solicitado entre 63 y 78 meses de cárcel para su cliente.
A mediados de este mes, las FARC reiteraron su reclamo por la liberación de Palmera, y también de Omaira Rojas, conocida como Sonia, como parte de un eventual intercambio de rehenes por prisioneros en las cárceles colombianas.
En base a AFP y ANSA