P. MANGO Y M. GALLARDO
El hombre tomaba mate con sus hijos en su casa en Salinas, cuando llegó un vehículo. Pensaron que era un familiar, pero el auto ingresó al jardín de la vivienda, mientras unos 40 hombres los perseguían. Se tiraron al piso y llamaron a la Policía.
La familia, que con estupor logró esconderse el sábado en una habitación del fondo de la vivienda, terminó a salvo. Su desconcierto fue porque los efectivos estaban de particular.
Los capturados son tres peligrosos delincuentes armados hasta los dientes, que eran buscados como posibles autores de al menos 10 rapiñas en Canelones. Una de ellas fue doble: contra una estación de servicio y contra un supermercado en San Jacinto. También habrían robado varios supermercados en Las Piedras y La Paz y al menos dos en Ciudad de la Costa.
Además eran buscados por cuatro rapiñas contra inmobiliarias de Maldonado y una estación de servicio y al menos un copamiento en Rocha. Se estima que en total, se llevaron un botín de unos U$S 500.000.
El juez penal Federico Álvarez Petraglia procesó ayer de noche a los tres hombres por la autoría de tres delitos de rapiñas en Maldonado (dos inmobiliarias y una estación de servicio). Hoy comenzará la instrucción en Canelones y en Rocha por los demás delitos que se investigan.
Además, analizan una eventual vinculación de la banda con el homicidio del agente Danilo García, asesinado cuando transportaba una remesa de UTE hace dos meses.
fRENTE A COMISARÍA. El inicio de lo que sería una cinematográfica persecución, se remonta a por los menos tres días atrás. La Dirección de Investigaciones de Canelones, a cargo del comisario Ricardo Pérez, estaba vigilando el balneario del kilómetro 39 de la Interbalnearia.
Es que tenían datos de que por allí circulaban los delincuentes Marcelo Luján Guillenea Rodríguez (36) - el tercer y último evadido de la cárcel de Soriano con ocho antecedentes por hurto, lesiones y rapiñas-, el fugado del Comcar en el marco de una salida transitoria José Edgardo Tarragona Erba (32) con cinco antecedentes por hurto y rapiña y Julio Sirio Suárez Valdez (39), ex convicto por rapiña.
La banda aparentemente planificaba un atraco a una casa de cambio, que sería el "golpe final". Luego, pensaban huir hacia Paraguay.
Sus integrantes, mostrando un arrojo singular, decidieron tomar algo en un restaurante al costado del "arco" de Salinas, entrada principal de la ciudad y ubicado frente a la comisaría.
En la vereda, habían dejado el auto Chevrolet Corsa de vidrios polarizados y que está a nombre de R.Y.R. (24) con antecedentes por receptación y novia de Guillenea. Ella había alquilado una casa en ese balneario de Canelones.
La policía vio la oportunidad de detenerlos. Pero lejos de entregarse, los ladrones treparon al auto y huyeron hasta la esquina, doblaron por calle Nutria hacia la derecha y se metieron en el jardín de la casa.
Cuando todo pasó, había no menos de 40 efectivos entre personal de Investigaciones de Canelones, Ciudad de la Costa y Salinas, informaron a El País testigos del caso.
Dentro del vehículo había tres armas: dos Magnum 357 y un revólver calibre 38. No había máscaras o capuchas que hicieran pensar en un atraco. Fueron llevados a Investigaciones y admitieron haber participado en varias rapiñas.
La vinculación con el homicidio del agente García fue inmediata en la noche del sábado. Fuentes consultadas por El País coincidieron en que la asociación obedece a uno de los dos revólveres Magnum 357 que se les incautó y que coincidiría con los resultados de las pericias balísticas. El comisario Pérez declinó hacer comentarios sobre el punto.
Rato libre
El arresto del trío es producto de un trabajo de inteligencia realizado por la Policía Nacional, cuyos efectivos comparten la información que poseen sobre el seguimiento de conocidos delincuentes en Maldonado, Canelones y Rocha. Un grupo de oficiales se envían archivos con fotos y otros datos de delincuentes que circulan por la zona balnearia. El trabajo, realizado en horas libres por varios policías, comenzó a gestarse a partir del atraco registrado semanas atrás en la oficina de un consignatario de ganado de Rocha, dijeron fuentes policiales.