Gira de Uribe por Europa lo fortaleció

Bogotá - El éxito de la ofensiva que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, desplegó esta semana en Europa contra las FARC le devolvió peso en el caso de los rehenes de esa guerrilla, debilitando la posición de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, aunque sin cerrarle del todo la puerta a su gestión.

El internacionalista colombiano, Fernando Giraldo, dijo a la AFP que la "exitosa" gira de Uribe por Europa "dejó claro que las FARC tienen que modificar su comportamiento para dejar de ser consideradas terroristas, por lo que esa guerrilla debe estar pensando cuál va a ser su próximo movimiento".

Michel Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano en Washington, tras declararse "impresionado" por el "respaldo total" que Uribe recibió en Europa, dijo a la AFP que "el reto para Colombia es no ser complaciente con esa visita, (y) que tiene que hacer un seguimiento serio con un trabajo más de fondo con los países europeos".

La Unión Europea (UE) en general, y Francia, España y Suiza en particular, le dieron un decidido espaldarazo a Uribe al rechazar la propuesta de Chávez de retirar a las FARC de la lista de organizaciones terroristas y concederle un estatus de beligerancia, como lo busca el grupo guerrillero.

Igual actitud adoptó el gobierno de Estados Unidos, que además respalda el manejo que Uribe le ha dado al caso de unos 43 rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) pretenden canjear por unos 500 rebeldes presos.

El grupo de canjeables lo integran la colombo-francesa Ingrid Betancourt, tres estadounidenses contratistas antidrogas del Departamento de Estado, varios políticos y decenas de militares y policías colombianos, algunos de ellos con diez años de cautiverio en la selva.

El apoyo más contundente que recibió Uribe fue de parte de España, cuyo jefe de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le ofreció respaldo "incondicional".

Rodríguez Zapatero dijo que "el gobierno español está y estará con el gobierno de Colombia cuando deba enfrentar un problema de soberanía en su frontera y cuando deba determinar qué hacer en su relación con las FARC".

España, Francia y Suiza conforman una comisión internacional con la que Uribe busca, junto a la Iglesia católica, una mediación ante las FARC para flexibilizar la postura de esa guerrilla para negociar el canje.

Las FARC exigen desmilitarizar por 45 días dos localidades del suroeste del país para realizar allí la negociación y que los rebeldes excarcelados regresen a las filas insurgentes, lo que Uribe rechaza.

El presidente francés, Nicolas Zarkozy, quien desde que asumió en mayo pasado prometió trabajar por la liberación de Betancourt y que recientemente le pidió públicamente al septuagenario líder de las FARC, Manuel Marulanda, entregar a la rehén, también rechazó la propuesta de Chávez.

Sin embargo, su ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, insistió en no descartar la mediación de Chávez, cuya intermediación llevó a que el 10 de enero las FARC liberaran unilateralmente a las políticas Consuelo González y Clara Rojas, ésta última secuestrada con Betancourt el 23 de febrero de 2002.

Kouchner anunció que en febrero visitará Colombia y Venezuela.

Por su parte, la canciller suiza, Micheline Calmy Rey, le pidió a Uribe otorgarle a la comisión de los tres países europeos "independencia" para tener un mayor margen de maniobra en sus gestiones en pos de la liberación de los rehenes, varios de los cuales se encuentran muy enfermos, según recientes fotografías y testimonios escritos enviados a sus familias.

"No se trata de discusiones teóricas sobre algunos textos, sino que está en juego la salud y la vida misma de personas privadas de la libertad", advirtió la diplomática.

El analista Giraldo estimó que el próximo paso que podrían dar las FARC es una nueva liberación unilateral de los rehenes más enfermos. Esa tesis es compartida por la senadora colombiana Piedad Córdoba, que medió con Chávez.

AFP

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