¿Qué alcance tiene la reforma tributaria?
Alfredo Asti, diputado por Asamblea Uruguay
Cambia integral, lógica y equilibradamente el injusto e ineficiente sistema tributario vigente desde hace 34 años, y significa una importante disminución impositiva para los sectores de menores ingresos (que son la inmensa mayoría de la población y más del 80% de los hogares). Con esta reforma se abandona el tradicional objetivo de todos los ajustes fiscales anteriores a aumentar la recaudación (se reduce en aproximadamente U$S 100 millones anuales, lo que podrá ser superado mejorando la gestión y combatiendo la informalidad y la evasión). Es más equitativo porque redistribuye la carga impositiva y no recauda más, y por tanto, esta no es, como muchos la catalogan y mienten, un ajuste fiscal, sino que por el contrario es una Reforma Estructural de este actual sistema tributario tan injusto, ineficaz y regresivo implementado por Bordaberry y la dictadura y profundizado por los cuatro gobiernos democráticos que la siguieron.
José Amorín Batlle, Diputado, Partido Colorado, Lista 15
La Reforma Tributaria aprobada en la Cámara de Diputados es, desde nuestro punto de vista, absolutamente negativa para Uruguay. Y por varios motivos. Introduce el impuesto a la renta de las personas físicas con un Monto no imponible absurdamente bajo ($ 6.538 para activos en relación de dependencia y $ 7.410 para trabajadores independientes, incluyendo profesionales universitarios). Este Impuesto prácticamente no tiene deducciones (solo se pueden deducir $ 80 por mes por hijo menor de 18 años por gastos de salud), y no se puede tributar por núcleo familiar. En definitiva este impuesto castiga al trabajo de los uruguayos. El país productivo recibe un aumento de la presión tributaria al reimplantarse los aportes patronales a los sectores agropecuario e industrial. Los impuestos a los arrendamientos y a los depósitos bancarios siguen la misma línea. Aumenta la presión tributaria y castiga a la clase media.