MADRID | EFE
La Guardia Civil española detuvo en Barcelona a catorce personas presuntamente vinculadas con el terrorismo islamista, que habían adquirido material para fabricar explosivos con los que podían realizar atentados.
La operación, que se dio a conocer ayer y que todavía continúa abierta, ha llevado a la detención de doce paquistaníes y dos hindúes, tras el registro de cinco domicilios y un local habilitado como mezquita, en un barrio de Barcelona con importante presencia de la comunidad paquistaní.
Los detenidos fueron trasladados a Madrid, donde en las próximas horas pasarán a disposición judicial en la Audiencia Nacional.
Según explicó en una rueda de prensa el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, los presuntos terroristas islamistas estaban "aprovisionándose de material susceptible de formar parte de explosivos" y "estaban ya en la fase de actividad".
En estos registros se halló diverso material que, según el ministro, "puede formar parte de explosivos o puede ser utilizado para fabricar explosivos", como cuatro temporizadores.
Este grupo, que mantenía reuniones en algunos lugares no precisados y del que se desconoce hasta ahora si tenía contactos con grupos radicales islamistas, estaría planteándose adquirir nuevos medios para fabricar explosivos y por tanto, "eventualmente realizar atentados violentos".
Lo que sí han podido acreditar las fuerzas de seguridad hasta el momento es que este grupo estaba "un paso más allá de la radicalización ideológica" que mostraban otros detenidos en otras operaciones policiales desarrolladas en los últimos años, que tenían que ver más con la financiación y la captación de personas.
"Cuando alguien tiene en su casa temporizadores, no hay más remedio que pensar que está planteándose acciones de tipo violento", subrayó el ministro, quien no obstante recalcó que por el momento no hay datos que permitan concluir que los arrestados planeaban un atentado inminente.
La operación todavía no está cerrada y las fuerzas de seguridad tienen pendiente realizar análisis químicos, estudiar los teléfonos móviles incautados, además de examinar diverso material informático.
Rubalcaba recordó que España aparece como objetivo en los comunicados de Al Qaeda, al igual que otros países europeos, y subrayó que para combatir esta amenaza las fuerzas de seguridad mantienen una alerta permanente, que permitió realizar operaciones como la desarrollada ayer.
Esta es la primera operación contra el terrorismo islamista practicada en España en lo que va de año. En el 2007 fueron detenidos 45 presuntos islamistas, de ellos nueve por presunta colaboración en la huida de miembros de la célula que cometió los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, en los que murieron 191 personas.
Alerta por inminentes atentados
Tras la detención de los 14 presuntos terroristas islámicos, el Centro Nacional de Inteligencia español alertó a tres países de atentados "inminentes": Francia, Portugal y el Reino Unido.
En los registros realizados ayer como parte del operativo antiterrorista, según informó El País de Madrid, fue encontrada una muestra de TATP (el triperóxido de triacetona), conocido como "el explosivo de los pobres", usado por ejemplo en el atentado de Londres.
No es la primera vez que se llevan a cabo este tipo de operaciones contra el terrorismo islámico en Barcelona y su región, Cataluña. En mayo de 2007, se desmanteló en esta región una red de adoctrinamiento, reclutamiento de combatientes y financiamiento de organizaciones terroristas norteafricanas e iraquíes durante una operación en la que se detuvo a 15 personas, entre ellas 13 marroquíes y dos argelinos.