Caracas - Las ex rehenes colombianas, Clara Rojas y Consuelo González, entregadas ayer por la guerrilla de las FARC, pasaron en un hotel de Caracas junto a sus familiares la primera noche en libertad, tras un cautiverio de seis años.
Luego de ser recogidas en la selva del Guaviare (sureste de Colombia) por una comisión venezolana y del Comité Internacional de la Cruz Roja, las dos mujeres volaron a Venezuela y se reencontraron con sus familiares más cercanos en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas.
"Esto es como volver a vivir. A veces pienso que es un sueño", dijo González, al tomar en brazos a su nieta de dos años, a quien no conocía.
Entre abrazos, besos y lágrimas, las dos familias se dirigieron de inmediato al palacio prsidencial de Miraflores, donde se reunieron con el presidente venezolano Hugo Chávez por cerca de una hora.
Clara Rojas y Consuelo González fueron luego al hotel cinco estrellas donde están alojados sus familiares desde el 27 de diciembre y pasaron allí su primera noche en libertad e intimidad.
Hoy, las dos familias permanecían en sus habitaciones y ninguno de ellos bajó a tomar el desayuno, indicaron empleados del hotel a la agencia de noticias AFP.
En el hotel se observaba escaso movimiento y los empleados se mostraban reacios a dar detalles sobre las liberadas, porque "son clientes protegidas".
La noche de ayer, las dos liberadas conversaron telefónicamente con Uribe, quien además agradeció a Chávez su gestión eficaz.
Clara Rojas había contado a la radioemisora colombiana Caracol que para su liberación debieron caminar durante veinte días, y dijo que estaba "agotada" pues no había podido dormir bien.
Rojas dijo además que quiere regresar pronto a Bogotá para buscar a su hijo Emmanuel, de tres años y medio, nacido en cautiverio de una relación consentida con un guerrillero.
En sus declaraciones a radios colombianas, Rojas dijo que fue separada de Betancourt hace tres años y le envió mensajes para que mantenga la fortaleza.
AFP