GABRIELA ROCHA
Durante este año los alquileres volverán a subir pero en menor medida que en 2007, cuando llegaron a un incremento cercano al 15% a causa, entre otros factores, de la entrada en vigencia de la reforma tributaria.
El consultor inmobiliario Julio Villamide estima que este año se verifique un crecimiento cercano al 10%, pronóstico basado en "un escenario en el que aparezca más financiamiento de largo plazo para sectores de ingresos medios y medios bajos lo que descomprimirá un poco la presión sobre la demanda en el mercado de alquileres".
Los precios del año pasado fueron 15% superiores respecto a 2006 y la principal causa de esa diferencia fue la implementación de la Reforma Tributaria. "Muchos propietarios traspasaron parte de ese impuesto a los nuevos valores, incluso antes de su concreción", comentó Villamide, ya que se vieron obligados a comenzar a pagar un 12% por las rentas percibidas.
Otro factor que influyó en la suba fue la caída de operaciones de compra de inmuebles con destino a ser alquilados si se los compara con las cifras de 2003, 2004 o 2005. "Durante esos años, por primera vez en más de un siglo, el tamaño del mercado de alquileres creció", dijo el especialista, ya que, si bien venía achicándose desde el siglo XIX, después de la última crisis, muchos inversores optaron por tener sus capitales en activos inmobiliarios y no el en banco.
"Miles de inversores se largaron a comprar propiedades plausibles de renta y, si bien eso no se cortó el último año, sí disminuyó en gran medida", agregó.
Domingo Ayarza, presidente de la Cámara Inmobiliaria del Uruguay (CIU) dijo a El País que más allá de los factores coyunturales los alquileres mantienen una renta anual de entre 6% y 8%.
Pedro Gava, presidente de la CIU citó la inflación como factor clave para explicar el pico de 2007. "Los índices dicen que el año cerró con un nivel inflacionario del 8.5%, pero en los bolsillos de la gente fue mucho más que eso", arguyó.
perspectivas. La tendencia, entonces, indica que los valores de arrendamiento seguirán creciendo moderadamente, sin embargo, hay otros factores a tener en cuenta como la evolución de la inflación y el precio del dólar durante el año.
Villamide adjudica influencia a la aparición de alternativas de acceso a la vivienda.
"Al cerrar virtualmente el Banco Hipotecario, prácticamente el único canal de acceso a la vivienda para muchas familias y, en particular para los jóvenes, es el alquiler", sostiene, lo que genera una sobredemanda en el mercado de arrendamiento.
"Un 20% de la demanda habitacional que cubría la institución se volcó a los arrendamientos" agrega.
En este sentido, la CIU está preparando un programa que será presentado a fines de marzo, para fomentar la construcción de viviendas con un fin más social que comercial, que implementará en conjunto con los ministerios de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y Desarrollo Social, y actores privados.
Se incentivará así el desarrollo de viviendas para arrendamiento o venta para la población de niveles económicos medios y medios bajos, los que hoy tienen menos oferta.
Precios cayeron 11 años
De 1994 a 2004 hubo un constante descenso de los precios de los alquileres: cayeron a la mitad en términos reales. Sin embargo, desde el segundo semestre de 2004, han recuperado parte de lo perdido. "En estos tres últimos años crecieron en torno al 30%", indicó Villamide, pero están todavía muy por debajo de los valores de mediados de la década pasada. Domingo Ayarza, vicepresidente de la CIU dijo que "hoy se están pagando precios que nunca se pagaron". El arrendamiento de un monoambiente de 30 metros cuesta entre $ 4.000 y $ 4.500 y un apartamento de un dormitorio, entre $ 5.000 y $ 6.000.