FEDERICO CASTILLO
Más de 18 mil menores ingresaron en mutualistas en los dos primeros días de aplicación de la reforma de la salud. Algunas instituciones se quejan de la lentitud del sistema informático del BPS.
Las largas filas en el sector de afiliaciones de las mutualistas se están constituyendo en una de las imágenes más usuales en los primeros días del año.
Muchos uruguayos soportan el calor y la espera con tal de asegurar la cobertura médica de sus hijos en el nuevo Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).
Según las últimas cifras proporcionadas por el Banco de Previsión Social (BPS), ayer ingresaron 9.023 niños nuevos en el sistema de cobertura mutual.
Estos se suman a las 9.043 afiliaciones que se registraron el miércoles y dan como resultado 18.066 nuevos ingresos en 48 horas. Se trata de menores que no contaban con cobertura médica o se asistían en Salud Pública y que, ahora, a través del aporte de los trabajadores, quedaron incorporados en el sistema.
En tanto, en los últimos días también fueron procesados los datos de 50.000 niños que pagaban previamente afiliación individual a las mutualistas.
El presidente del BPS, Ernesto Murro, se congratuló de la rapidez con la que los funcionarios del organismo están realizando los ingresos. Dijo que en promedio unos 1.285 niños por hora ingresaron en el sistema.
Sin embargo, en algunas mutualistas se pudieron ver caras largas (de funcionarios y usuarios) producto de las demoras que por momentos ocasiona la caída del sistema informático.
En Cosem, por ejemplo, los trámites se enlentecían porque no se podía acceder a la base de datos del BPS. La contadora de la mutualista, Laura Sampayo, señaló que por momentos fue imposible tramitar las solicitudes porque no se podían chequear los datos de los usuarios.
Idéntica fue la situación en la Asociación Española. La jefa del Departamento de Socios de la institución, Graciela Berrutti, lamentó la lentitud del sistema e informó- no obstante- que en los dos primeros días de puesta en marcha de la reforma se incorporaron 6.080 beneficiarios.
En Médica Uruguaya llamaba la atención la cantidad de gente que abarcaba todo el hall haciendo fila para ser atendidos en la oficina de afiliaciones.
Abanicándose con la fotocopia de la cédula de sus hijos o con lo que tuvieran a mano, los padres y madres esperaban. Algunos resignados y otros con fastidio.
"Siempre pasa lo mismo, no tienen nada previsto. Sabían que esto iba a ser un boom pero igual hay lentitud para todo", se quejó uno de ellos.
Jubilados. En las oficinas del BPS también se volvió a ver un importante desfile de gente frente a las ventanillas de Afiliación Mutual.
Murro informó que unos 800 jubilados hicieron sus trámites ayer en oficinas de Montevideo. Estos se suman a los 400 que el pasado miércoles coparon la dependencia del BPS.
"En total han pasado 1.200 pasivos, de los cuales 429 ya cuentan con derecho a mutualista y 122 tienen su trámite completado, por lo que ya están ingresados en el sistema", explicó el presidente del BPS.
El jerarca señaló que se trata de jubilados no dependientes, patrones y trabajadores por la cuenta, que antes no contaban con derecho.
Y aclaró que para ellos el trámite es más largo.
"Tienen que venir a las oficinas del BPS a completar una declaración jurada de ingresos familiares. Una vez realizada esa declaración se verifica que los datos sean los correctos y después se ingresa en el sistema", explicó.
Murro estimó que en total podrán ingresar unos 12.000 jubilados no dependientes.
Por su parte, el ministro interino de Salud Pública, Miguel Fernández Galeano, acotó que serán unos 15.000 los "nuevos jubilados" que anualmente formarán parte del SNIS y son aquellas personas que se jubilen a partir de este año (como dependientes o no dependientes) y que antes de su jubilación estaban incluidos como activos en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
Al respecto, Fernández Galeano subrayó la necesidad de "acelerar" los procesos de incorporación de todos los colectivos, "porque hay gente que se puede estar jubilando en los próximos días y va a quedar momentáneamente fuera del sistema", dijo.
"Cuantos antes se incorporen, antes les damos el derecho", dijo y resaltó la importancia de este nuevo aspecto de la reforma.
"El derecho mutual pasa a ser un seguro de por vida. Pasamos de un seguro sanitario del trabajador, a un seguro permanente que se va financiar con un porcentaje de su jubilación", explicó.
Negocian la atención de drogadictos
La cobertura integral del consumo problemático de drogas fue uno de los aspectos de la reforma que generó más roces entre mutualistas y el Ministerio de Salud Pública (MSP). El pasado viernes 28 de diciembre, a sólo horas de firmar el acuerdo entre ambas partes, las instituciones médicas lograron incluir una cláusula en la que se estableció un plazo de 45 días para precisar los detalles de esa cobertura y las formas de financiamiento.
Para el ministro interino de Salud Pública, Miguel Fernández Galeano, la asistencia a drogadictos es uno de los puntos centrales del nuevo sistema de salud.
En ese sentido, dijo que tiene la "convicción" que será posible realizar un tratamiento institucional que permitan trabajar preventivamente los problemas de consumo de drogas, aunque aclaró que el plazo "quizá nos quede corto" ya que la idea es que haya "un alto consenso técnico respecto a la utilidad y a la eficacia del programa.
Fernández Galeano aseguró que está previsto utilizar para el tratamiento de los adictos "guías y protocolos" que permitan "una rápida respuesta en la prevención primaria". Agregó que se trabajará con equipos interdisciplinarios que detecten el consumo problemático. "Para eso no es necesario armar una gran estructura", subrayó.
El ministro interino insistió en la idea de establecer procedimientos "de menor complejidad, mayor impacto y menor costo para las instituciones". En esa misma línea, dijo que la etapa de la rehabilitación del paciente será un tema que se podrá discutir más adelante "cuando tengamos más definido el tema del financiamiento".
Médicos se reúnen con MSP
Los médicos de Salud Pública se reunirán hoy con las autoridades de la Administración de Servicio de Salud del Estado (Asse) para reclamar que se cumpla con la totalidad del acuerdo firmado en septiembre del 2007.
El presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Alfredo Toledo, dijo que la posibilidad que se desate un conflicto "depende de lo que nos digan en la reunión". "Aspiramos a que la respuesta sea favorable", señaló.