LUCÍA BALDOMIR
Empresarios privados y gobierno consideran que lejos de detenerse, la lluvia de compras de empresas que se concretó en 2007 continuará la senda ascendente en 2008. Seguirán llegando extranjeros y se amplían los sectores objetivo .
Si el movimiento de capitales de 2006 llamó la atención, en 2007 la compra de empresas uruguayas sacudió aún más la plaza, especialmente por la concentración que se dio en manos de brasileños. Al menos 23 empresas se adquirieron el año pasado de las cuales sólo seis implicaron U$S 210,4 millones, tomando en cuenta los valores que se publicitaron.
Las compras se diversificaron respecto a 2006 abarcando zapaterías, pinturerías, frigoríficos, AFAP, panificadoras, arroceras, empresas de seguros, estaciones de nafta, aeropuertos y fábricas de papel, entre otras.
En 2006 habían sido 20 las empresas que cambiaron de manos, de las cuales sólo 12 de ellas movieron U$S 350 millones. Brasil, que había atacado fuerte dentro de la industria frigorífica, en 2007 amplió la mirada y se quedó con empresas de otros rubros como el arrocero luego que Camil adquirió Saman por unos U$S 160 millones incluyendo pago de pasivos.
El presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, dijo a El País que si bien no considera que "haya un remate de empresas, se están dando compras en algunos sectores porque la adquisición permite posicionarse en el mercado".
El industrial dijo que "los anuncios y sondeos" que están haciendo algunas empresas generaron "una predisposición de varios empresarios" a ver "cuál es la performance de la empresa para saber, en definitiva, si alguien viene a llamarlos, cuál es el valor que puede tener la suya". Esto lo ven claramente las consultoras que comienzan a firmar contratos para la concreción de auditorías.
MOVIMIENTO. Alicia Seijas, directora del departamento de asesoramiento legal de KPMG, dijo a El País que la consultora está participando de "negociaciones y contratos" a futuro. Incluso sostuvo que "ya tenemos presupuestos para auditar y concretar negocios en enero".
"Son menos de una decena pero ya sabemos que el 2008 va a estar movido. El panorama sigue incrementándose en lo que refiere a fusiones y adquisiciones de parte de empresas internacionales y no sólo en los sectores que se venían dando; también en el inmobiliario y servicios", agregó.
Ejemplo de esto es la puesta en venta de la cadena de supermercados Tienda Inglesa y el Nuevo Banco Comercial. Actualmente también se ultiman los detalles de la compra de una cadena de pagos por parte de un banco que opera en plaza.
Además, compañías como Frigorífico Sarubbi, Frigorífico Las Piedras y Esso fueron sondeadas en 2007 por empresas extranjeras. Dentro del sector alimenticio, Quatro Marcos, Tyson Foods y Cargill fueron tres de los pesos pesados que estuvieron analizando la posibilidad de invertir en Uruguay.
La presencia de estos gigantes y la concentración en manos brasileñas de las empresas hicieron abrir los ojos al gobierno. Aún así, el director de Uruguay XXI, Carlos Viera, dijo a El País que la compra de empresas locales por parte de extranjeros no preocupa al gobierno, sino que la inversión que se haga vaya más allá del cambio de manos de un activo.
Dijo que "si una inversión de extranjeros en el país compra los activos que ya existen, eso no agrega nada", lo que va contra los objetivos del gobierno.
El Estado se hizo en 2007 de la red de estaciones Texaco por U$S 22,5 millones, con el fin de enfrentar el avance de Petrobras, dijeron fuentes oficiales.
Viera dijo que en 2008 "es probable que haya compra de empresas uruguayas por parte de extranjeros, pero también es probable que los uruguayos podamos adquirir empresas en el exterior a nuestro rango".
COMPRAS. En 2007 el rubro alimenticio fue uno de los que más concentró traspaso de activos. Marfrig siguió con su expansión y se quedó con los frigoríficos Colonia, La Caballada y Elbio Pérez. A estos se sumó la compra de El Solís por parte de Breeders & Packers. Bimbo también amplió su presencia en Uruguay y se quedó con el 100% de El Maestro Cubano en tanto Laetitia D`Arenberg se quedó con Lapataia.
A nivel financiero, Itaú se quedó con los activos de banca privada de ABN Amro en Miami y Uruguay cuya operación total abarcó U$S 3.300 millones. ING también se quedó con Afinidad AFAP y las administradoras de pensiones de México, Chile y Colombia tras desembolsar U$S 1.300 millones. Banca d`Andorra pagó U$S 1,5 millones por las oficinas del piso 23 del World Trade Center y ocho garajes pertenecientes al grupo Velox. En tanto Advent continuó en 2007 con las compras (tras adquirir el NBC) y se quedó con Pronto! El Grupo Santander también compró las operaciones de ABN Amro en Uruguay y un grupo de capitales de distinto origen se quedó con el Surinvest.
Por otra parte, un fondo argentino-chileno se quedó con el 50% de Hoyts Uruguay, Mapfre adquirió Real Seguros por U$S 9 millones, otros chilenos (Uruforus) pagaron U$S 2,4 millones por Pascualini y Sherwin Williams compró Pinturas Industriales. PPG Industries adquirió Renner Sayerlack y el grupo Tapebicuá se quedó con Fanapel.
El principal grupo siderúrgico del mundo, ArcelorMittal, compró Cinter SA. A esto se suma la adquisición por parte de Corporación América del aeropuerto de Laguna del Sauce y el free shop. Se suma la capitalización de Leadgate a Pluna con U$S 15 millones.
Falta de crédito sería traba
Los problemas para conseguir créditos a nivel mundial podrían afectar el nivel de compras y adquisiciones que se viene dando.
Según varios informes de consultoras publicados por El Cronista, la crisis hipotecaria frenó las operaciones corporativas haciéndolas caer en el segundo semestre de 2007 respecto del primero.
Un informe de Dealogic sostiene que las fusiones y adquisiciones sufrieron una fuerte caída en la segunda mitad del año debido a la falta de operaciones y al descarte que hicieron muchos CEOs de proyectos de compras. De hecho, en el segundo semestre las compras cayeron 65% respecto de la primera mitad de 2007. Pese a ello las operaciones a nivel global alcanzaron un nuevo récord de U$S 4.740 billones (en 2006 sumaron U$S 3.910 billones). Para JP Morgan, los volúmenes podrían disminuir 20% en 2008. Según el presidente de Corporate Finance en KPMG, Stephen Barrett, las circunstancias que favorecieron el despegue en 2006 "es probable que no se mantengan".