Los pilotos de Pluna que participan del servicio de traslado de peregrinos musulmanes a La Meca, decidieron suspender esas operaciones. El Boeing 757 que tenía que salir ayer de Madrid hacia Jeddah (Arabia Saudita), no lo hizo, dijeron a El País fuentes de la empresa.
Unos 3.000 peregrinos trasladados por Pluna a La Meca esperan ahora para regresar. Mientras no se solucione el diferendo, la aerolínea se hará cargo de su estadía.
En un comunicado, el sindicato de pilotos señaló que entienden que "las condiciones no están dadas para seguir con estos vuelos".
Según el sindicato, en la zona donde se opera (Lagos en Nigeria y Jeddah) hay presencia de enfermedades como hepatitis, cólera, meningitis, tuberculosis, fiebre amarilla, entre otras. Expresan que ante esa situación se pidió a Pluna que se hiciera cargo de un seguro en caso de pérdida de la licencia médica. Si en alguno de los chequeos médicos que realiza la autoridad aeronáutica se encuentra una de las enfermedades mencionadas, "se pierde dicha licencia, incapacitando al profesional" que pierde su título, aseguran.
De acuerdo a la versión de los pilotos, el gerente general de Pluna, Matías Campiani "se niega" a asegurarlos y "pretende firmar un documento en el cual se compromete a mantener el salario de la persona pero redistribuyéndolo en la empresa". Eso "no se ajusta la filosofía de una póliza" porque "se está exigiendo una contraprestación".
Fuentes de Pluna señalaron que Campiani planteó dos fórmulas: el seguro o el contrato para mantener el salario y fue esta última la que se acordó con los pilotos.
De hecho, ocho pilotos cumplieron la primera etapa de la operación habiendo firmado el contrato, señalaron.
Agregaron que al hacer el recambio, un piloto, directivo sindical, se negó porque adujo que el documento "no era lo acordado". La empresa entiende que hay un "incumplimiento" de algunos pilotos, porque no se cambiaron las condiciones pactadas.