Hubo otra vez deflación pero el gobierno "no bajará la guardia"

IPC. Las verduras cayeron y tuvieron alta incidencia en el dato mensual

2007-12-05 00:00:00 300x300

RICARDO SOSA

En noviembre hubo nuevamente deflación pero el equipo económico cree que no hay que "bajar la guardia" y seguir "muy atentos". La inflación subyacente -excluye elementos volátiles y precios administrados- sigue por encima del rango oficial.

El mes pasado el Índice de Precios al Consumo (IPC) registró una variación negativa de 0,23% -idéntica caída que en octubre- y acumula un alza en 2007 de 8,17% y de 8,58% en el año cerrado en noviembre. Al cierre de octubre el IPC anual era de 8,87%. Ahora el equipo económico cree que se podrá cerrar en torno o por debajo de 8,5%, luego de despejar -vía bajas de tarifas y subsidios- la amenaza de una inflación que superase el 10%.

Ayer el ministro de Economía, Danilo Astori, dijo en Canal 12 que "no hay que bajar los brazos en la lucha contra la inflación y hay que estar muy atentos siguiendo la evolución" de los precios.

En el Banco Central dijeron a El País que la inflación subyacente -que excluye a los elementos volátiles como frutas y verduras junto a precios administrados por el Estado- "sigue alta" y está "por encima" del rango para los próximos 18 meses, que va entre 4% y 6%. Por ello se continuará con una política monetaria contractiva y así actuar sobre las presiones inflaciones que "subsisten" en la economía. El dato de noviembre "confirmó" lo esperado por el BCU, aunque lo que importan son las proyecciones de mediano plazo, se afirmó.

Se observa la evolución de la oferta de la economía que permita atender la creciente demanda privada y el aumento de costos -vía productividad- sin presionar a los precios. En Economía se considera que el grueso del alza de precios se da por shocks como el alza de verduras que se extendió en el año y los precios de las commodities que el país exporta y que no hay "inflación por demanda".

Los analistas privados consultados por El País coincidieron en que el dato de noviembre es favorable pero dijeron que es temprano para hablar de un quiebre de tendencia ya que la inflación subyacente se mantiene en niveles elevados.

VIVA EL MORRÓN. En noviembre la deflación no sólo estuvo marcada por el descenso de los precios administrados (tarifas, servicios de salud, subsidio al boleto) como en octubre sino que incidieron los alimentos, que bajaron 1,02% y, en especial, las verduras cuyos precios cayeron 7,91%. La baja de morrones (57,1%), zapallitos (50%), entre otros, junto a la de la carne contrarrestaron las subas en lácteos, aceites y derivados de la harina.

En octubre los alimentos habían subido 2,78% y las verduras 5,12%. Fuentes del BCU dijeron que la baja de verduras todavía "tiene por recorrer" y significará un punto de deflación para el año que viene. Falta que baje el precio de la papa (subió 9,25%) por su alta ponderación en el índice.

El mes pasado incidió menos la baja en servicios médicos determinada por medidas oficiales (bajó 0,27% frente a la caída de 3,68% en octubre) y el subsidio al boleto (un descenso de 2,53% contra 5,34% en octubre). Las bajas en tarifas ya no se sintieron y el combustible registró una suba de 0,3% contra la baja de 1,9% el mes anterior. La suba del gasoil de 11,8% de fines de noviembre no incidiría en la medición de diciembre.

El índice de precios de los hogares de menores ingresos medido por la Facultad de Ciencias Económicas registró una baja de 0,15%.

El analista de Tea Deloitte, Pablo Rosselli, destacó que la inflación subyacente fue la más baja (0,35%) desde noviembre de 2006 y si se la anualiza se encontraría por primera vez dentro del rango oficial. Sin embargo, destacó que es pronto para ver un quiebre de la tendencia. Adrián Fernández, de Cinve y CPA/Ferrere, dijo que aunque el dato de noviembre es "positivo" y ayuda a desindexar al bajar las expectativas de más subas, no afectó el nivel de inflación tendencial.

Pablo Moya, de Oikos, dijo que se debe seguir en guardia porque los productores podrán trasladar al consumidor final la "importante" suba de los precios mayoristas. Gabriela Mordecki, directora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía, destacó que en noviembre "la tendencia a la aceleración inflacionaria se quebró".

BCU mantendría sin cambios las tasas

Es casi un hecho que el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central (BCU) mantenga la tasa de interés de referencia para las operaciones interbancarias en 7,25%, aunque no se descarta que haya más subas en los próximos meses. Ayer comenzaron las reuniones del Copom que continuarán hoy.

El lunes se reunió el Comité de Coordinación Macroeconómica del BCU y Economía y habría existido consenso en continuar con el sesgo contractivo de la política pero en forma más gradual. Se repasaron las últimas variables y se ajustaron las proyecciones para 2007. Se espera que el equipo económico anuncie que eleva la tasa de crecimiento del PIB de 5,25% al entorno de 6% y que también se haga lo mismo con la previsión de 2008, de 3,8%.

Según fuentes del equipo económico "los riesgos de enfriamiento de la economía están cada vez más lejos" mientras las presiones sobre los precios "siguen estando presentes". El temor por que una política más contractiva a partir del tercer trimestre -con baja del dólar incluida- pudiera moderar la expansión de la economía es moderado. Los indicadores sobre exportaciones y recaudación son alentadores y marcan que la economía lejos de desacelerarse puede estar acelerándose.

Las medidas fiscales para atenuar el alza del IPC (baja de tarifas, servicio de salud, subsidios) no erosionaron el resultado fiscal que podría llegar a cerrar con superávit global, o al menos, con equilibrio.

La creciente actividad y el cambio de portafolio (pasándose a instrumentos en pesos) hace que el Central deba seguir siendo contractivo para evitar una expansión monetaria e incidir en las tasas de interés del sistema financiero con ese fin. La suba en las tasas que aplicó el BCU en octubre -de 5% a 7%- y noviembre -de 7% a 7,25%- repercutió en un alza del costo del crédito para las empresas pero no para el consumo. Hubo un alza, todavía leve, en los rendimientos para los depósitos.

El dilema de la vaca y el pollito

El ministro de Ganadería, José Mujica, reveló ayer su preocupación porque los pedidos para exportar animales en pie a Brasil ya alcanzaron los 5.000 animales y reveló que está "calibrando" la importación de pechugas si se da un ajuste al alza en el precio local del pollo. Mujica dijo que las cifras para vender ganado para faenar en Brasil "es como para alarmar". A su vez el ministro sostuvo que la exportación a Brasil podría, "en principio", dar una salida al productor ante un posible "acuerdo oligopólico" en la industria para reducir el precio del ganado. La posibilidad de un acuerdo "no la podemos afirmar ni descartar, la estamos estudiando", indicó el ministro en su audición radial de M24. Se lamentó que con estas ventas el país pierde de "agregar valor" a la carne y al cuero y por ende deja por el camino "muchos jornales". El precio del pollo también está entre las preocupaciones de Mujica. Advirtió que "desaparecieron" los "pollitos chicos" que se habían ofrecido en el mercado para bajar el precio. Advirtió que está "atento" a que haya "abuso" en los precios durante las fiestas de fin de año. Por eso, volvió a dejar una amenaza: se está "calibrando" la importación de "pechuga" para contrarrestar alzas en los precios internos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar