"Parecía que Nacional esperaba un error mío para dejarme de lado"

| El 6 de septiembre fue una noche fatídica para el juvenil volante. Su rendimiento futbolístico venía bajando, pero la expulsión que sufrió ante Bella Vista en el Parque Central a los 22 minutos fue el comienzo de una larga oscuridad. Una multa económica por la roja, un viaje a Italia para tramitar el pasaporte comunitario y al retorno un incidente por una libreta de conducir inválida lo alejaron de las canchas. El club lo puso en "penitencia", la que duró 85 días y finalizó el sábado ante Progreso. Durante ese tiempo el "Bochita" sintió que ya no lo querían.

DANIEL ROSA

- ¿Está más tranquilo ahora que volvió a jugar?

- Ni hablar. Estoy muy contento después de haber pasado un mal momento, porque la verdad que después de haber jugado de titular todo el año, haber disputado varios torneos y pasar a no estar ni siquiera en los planteles es difícil. Estaba un poco preocupado también porque la gente me veía en las canchas y me preguntaba por qué no jugaba, sabiendo que soy hincha de Nacional de toda la vida. Por suerte el sábado pude demostrar que estoy con unas ganas bárbaras.

- ¿Y tiene una explicación concreta de por qué no jugaba?

- Hay cosas que son extra futbolísticas que pasaron y que todo el mundo sabe, como el viaje a Italia, la multa que me pusieron a mí solo por la expulsión -porque luego echaron a otros y no le pusieron ninguna- y también influye que ya no soy jugador de Nacional. Que Daniel (Fonseca) comprara mi ficha, creo que para el club fue un aliciente para no ponerme más. En lo futbolístico ya hablé con Gerardo (Pelusso) y tengo claro que él no tiene nada que ver en todo esto. Me explicó que era una cuestión de orden.

- ¿Sintió que Nacional lo había desechado?

- Lo que pasa que es una cuestión de lógica. El club sabe que si en un futuro cercano tengo que irme ya no le va a tocar nada y como está apostando a los juveniles prefiere poner a otros jugadores. Parecía que estaba esperando un error mío para dejarme de lado. Fijate que en ocho meses de este año jugué cinco campeonatos en los que me fue en casi todos bien y de un día para el otro desaparecí. Fue algo muy alevoso.

- ¿Cómo fue el episodio de la libreta de conducir?

- Fue un error que cometí por ingenuo. A veces uno confía en gente que no debe confiar y entonces pasé momentos difíciles, tanto yo como mi familia, porque me pasé un día declarando en el juzgado. Se complicó un poco con ese tema porque al jugador de fútbol se le acerca gente que le quiere hacer un bien y termina haciéndole mal. Fue un error, pero uno aprende de ellos.

- Después del Mundial Sub 20 usted estaba muy cansado. ¿Le afectó no haber parado?

- Puede ser, porque hace dos años que no hago pretemporada y por más que soy joven también me canso. Además, tuve muchas presiones, porque primero me tuve que ganar un puesto en la selección en el Sudamericano, después tuve que responder porque además yo en ese momento estaba jugando en Cuarta División, luego subí a Primera, jugué la Copa Libertadores y todo eso te hace girar la cabeza a mil por hora. Por eso aproveché el viaje a Italia también para despejarme un poco. Uno responde porque el club y la gente lo empujan, pero necesito hacer una pretemporada porque el físico es la base para un buen rendimiento.

- ¿Cuándo bajó a Tercera el miércoles intuyó que era para tomar ritmo y volver a Primera?

- Gerardo me dijo que necesitaba verme jugar, porque cuando el equipo comenzó a ganar se me acortaron las chances. Ya había hablado antes con Mauricio Larriera, el ayudante de Gerardo, y le había dicho que no quería bajar porque no me sentía bien, pero para jugar con River Plate acepté porque fuimos unos cuantos: Acuña, Alejandro Rodríguez, Munhoz, Lodeiro, yo. Eso ayudó porque los conozco mejor y jugamos un buen partido. Sin dudas sirvió para que estuviera en el plantel el fin de semana.

- ¿Es difícil para un joven volver a Tercera cuando sube?

- No es que sienta que no tengo que jugar en Tercera, pero me habían pasado tantas cosas lindas que bajar era raro, porque aunque es para hacer fútbol, parece que retrocedés tantos pasos que no te sentís bien. Para no responder en la cancha, jugar sin el mismo entusiasmo que en Primera y perjudicar a tus compañeros, a veces es mejor no ir. Pero también yo sabía que no me quedaba otra, porque tenía unas ganas bárbaras de jugar.

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