El comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, dijo a radio Carve que podría haber una intención de perjudicarlo al hacer referencia a la denuncia anónima que recibió el gobierno sobre la existencia de una organización dedicada al tráfico de influencia.
La denuncia, conocida hace una semana por el semanario Búsqueda, involucra al vicepresidente, a su hermano y secretario privado Gonzalo Nin Novoa, al vendedor de armas Igor Svetogorsky, al empresario y teniente retirado Eduardo Coronel, al general Milton Ituarte y al diputado del MPP, Carlos Gamou.
Rosales agregó que se está investigando en la interna militar y restó importancia al tema debido a que calificó a la denuncia como inexacta y que hay muchas mentiras.
Por otro lado, ratificó que el Ejército va a devolver a Estados Unidos material militar prestado entre los años ´40 y ´50.
Ayer, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, durante la clausura de un seminario sobre financiación de los partido políticos que se realizó en el Palacio Legislativo dijo tener la frenta alta y "las manos limpias".
Las familias Coronel y Nin Novoa tienen una relación de años e incluyo algunos negocios juntos.
El País confirmó en fuentes legislativas que la esposa de Coronel, trabajó en la secretaría de Rodolfo Nin Novoa hasta 2005, cuando era senador del Frente Amplio. Se trata de una abogada funcionaria de la Ursec (Unidad Reguladora de Comunicaciones), organismo que está ahora presidido por León Lev, un dirigente de la Alianza Progresista, el sector que conduce Nin Novoa.
En tanto, la ex esposa de Gonzalo Nin Novoa, trabajó hasta hace poco en la empresa de Coronel.
Hace aproximadamente tres meses, la familia Coronel se asoció con Gonzalo Nin Novoa y otro de los hermanos del vicepresidente para la explotación de una estancia en el departamento de Cerro Largo. Según confirmó El País en fuentes oficiales y en medios locales, se trata de una sociedad para la explotación ganadera de un predio de unas 800 hectáreas en la 5° Sección de Cerro Largo, en el paraje "Sierras de Aceguá". La estancia cuenta con unas 600 cabezas de ganado vacuno.
La estancia no fue adquirida sino arrendada a una empresa llamada "Sucesores de Chiquinho Silvera", por la sociedad conformada por los Coronel y los Nin Novoa. En esta sociedad no figura Rodolfo Nin.
Las fuentes dijeron que Coronel, además de tener una empresa de construcción que ha trabajado para el Ejército, cuenta con una fábrica de explosivos en Durazno. Una cuadrilla de empleados de esta fábrica participó hace poco en unos arreglos que hizo Rodolfo Nin en su estancia La Lobuna en Cerro Largo.
En la denuncia anónima que llegó al Ministerio de Defensa, se lo menciona a Coronel como adjudicatario en forma irregular de obras de reforma y construcción de varias unidades militares, entre ellas la construcción de la cárcel de Paso de la Arena donde están alojados los militares retirados procesados por delitos contra los derechos humanos durante la dictadura, y reformas a la ex Escuela de Inteligencia del Ejército, un edificio ubicado en la esquina de Eduardo Víctor Haedo (ex Dante) y República.