Washington - El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, expresó hoy su preocupación por los "graves hechos de violencia" ocurridos en Bolivia en los últimos días, e instó a los actores políticos y sociales bolivianos a buscar el diálogo.
Sucre, la capital oficial de Bolivia, fue en los últimos días escenario de fuertes protestas, que causaron al menos tres muertos y 300 heridos, por la forma en que se aprobó la nueva Constitución boliviana, sin contar con la posición.
"Los enfrentamientos revelan una inquietante división de la sociedad boliviana que afecta seriamente el clima que debe reinar durante la formulación de una Carta Constitucional", dijo el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) en un comunicado.
Según Insulza, "cuando se dicta una Constitución que ha de regir los destinos de todos los ciudadanos y ciudadanas de un país por un período extenso, el diálogo y la conciliación constituyen instrumentos políticos indispensables".
Para el secretario general de la OEA, un proceso constituyente "no debe implicar la derrota de un sector del país por el otro, sino el resultado de la armonización de intereses diversos".
"Allí reside el desafío político central que enfrentan los constituyentes y sus formaciones políticas", sostuvo.
En el caso de Bolivia, dicha armonización es probablemente más compleja por cuanto requiere expresar, por primera vez, "la voluntad de una mayoría étnica y social postergada por siglos y, al mismo tiempo, respetar los puntos de vista de las expresiones regionales y sociales que aspiran a que la nueva Constitución también recoja adecuadamente sus intereses", agregó Insulza.
En este contexto, el secretario general de la OEA advirtió de la necesidad de poner fin a la violencia y a los enfrentamientos, y aconsejó que "las partes, dada la legitimidad democrática del gobierno boliviano, retomen el diálogo para alcanzar una decisión constitucional que armonice los intereses de todos".
La OEA, dentro del pleno respeto a las decisiones soberanas del pueblo boliviano y de su Gobierno, "sigue dispuesta a apoyar a Bolivia en sus esfuerzos por alcanzar la paz y la concordia necesarias para su desarrollo democrático", concluyó Insulza.
EFE