BRASILIA | AGENCIAS
Las relaciones entre Argentina y Brasil atraviesan una "luna de miel política". La presidenta electa Cristina Fernández visitó ayer al mandatario brasileño, y acordaron formar una comisión bilateral encargada de "repasar los asuntos de ambos países".
Fue la segunda visita que la primera dama argentina realizara a Luiz Inacio Lula da Silva en 50 días. Fue su primer viaje al exterior encabezando una delegación argentina como presidenta electa (a la Cumbre Iberoamericana de Santiago viajó acompañando a su marido, el mandatario Néstor Kirchner). También fue una suerte de "presentación en sociedad" del próximo gabinete argentino, cuya renovación de ministros es parcial y que asumirá con ella el 10 de diciembre.
Y si bien en el encuentro se habló de "fortalecer el Mercosur" y darle metas "concretas" y "cuantificadas" a los procesos de integración, necesarios para competir "en un mundo interrelacionado en bloques", en los hechos los dos principales países del bloque regional resolvieron formar una comisión bilateral, en la que no participen los socios menores (Paraguay y Uruguay), que se reunirá dos veces al año.
"A raíz de una propuesta del presidente Lula, hemos decidido constituir esta comisión, que fije metas y objetivos con plazos para que las intenciones no se conviertan en un `reunionismo`, como decimos en la Argentina, sino que podamos mostrar resultados concretos", dijo Cristina Fernández, quien calificó como "estratégica" la relación de su país con Brasil.
La comisión se reunirá dos veces por año, una en Argentina y la otra en Brasil. En esos encuentros -presididos por ambos mandatarios- tratarán temas sectoriales con la participación de varios ministros, y con el único objetivo de "alcanzar resultados concretos y cuantificables", agregó la presidenta electa.
La creación de esta comisión será presentada formalmente en la próxima cumbre de presidentes del Mercosur, que se desarrollará en Montevideo en diciembre.
La primera reunión de esta comisión podría ocurrir en el primer trimestre de 2008.
ESTRATÉGICO. La presidenta electa estuvo en Brasil por pocas horas. Arribó en un automóvil al Palacio de Planalto acompañada por el ministro de Planificación, Julio de Vido. Diez minutos después llegó el futuro ministro de Economía Martín Lousteau y otros tres miembros del futuro gabinete de la presidenta electa. Uno de ellos fue el canciller Jorge Taiana, confirmado en su puesto.
Fernández se reunió a puertas cerradas con Lula durante una hora, y luego se amplió la reunión a los ministros.
En el encuentro, según fuentes de la cancillería brasileña, la intención fue "dar impulso político a proyectos prioritarios e iniciativas conjuntas en variadas áreas del vínculo bilateral".
Según varios analistas argentinos, este nuevo viaje muestra la importancia que la próxima presidenta le dará al relacionamiento con su mayor socio del Mercosur (el comercio bilateral alcanzará este año a los 25 millones de dólares). Incluso se especula que la mayor alianza estratégica durante la futura administración se daría con Brasil y no con Venezuela, vínculo muy fortalecido durante los años de Néstor Kirchner.
Además de la integración regional, la cuestión energética es considerada vital para ambos países. La compra de estaciones de servicio, las negociaciones con Bolivia en materia de compra de gas natural y la discusión del proyecto binacional de construcción de la central hidroeléctrica de Garabi, sobre el río Uruguay, eran algunos de los temas sobre el tapete.
Incluso se llegó a hablar de una cooperación nuclear en el encuentro. Consultado al respecto, el ministro de Información de Brasil, Franklin Martins, se limitó a comentar que "el asunto fue abordado, pero (solo) como una posibilidad".
URUGUAY. Según publicó ayer el diario argentino Clarín, era muy probable que Uruguay y el conflicto por Botnia estuviera presente en la conversación entre Lula y Fernández. De acuerdo con ese matutino, pese a que Argentina trata de "encapsular" el tema, Brasil lo ha seguido de cerca más allá de mostrar una absoluta discreción.
Sí esta claro, de todas maneras, que tanto argentinos como brasileños no ven con buenos ojos las intenciones de Uruguay, por ejemplo, de querer realizar acuerdos comerciales por fuera del Mercosur. "A los negociadores uruguayos les hemos dicho que no estamos dispuestos a esa concesión", dijo Eduardo Sigal, de la Cancillería argentina, según publicó ayer Clarín. Tras el encuentro, no hubo ninguna mención pública a estos temas.
Oposición ya sufrió fracturas
La fragmentación de la oposición fue uno de los argumentos del oficialismo para vencer cómodamente en las últimas elecciones en Argentina. El próximo gobierno aún no asumió y ya se plantea un escenario similar.
La principal fuerza opositora, la Coalición Cívica liderada por Elisa Carrió, se fracturó ayer. Ocho de los 35 diputados electos por ese sector anunciaron que formarán un bloque independientes, acusando a la dirigente de "estar girando a la derecha" y de "prácticas autoritarias". El kirchnerismo cuenta con 137 diputados. AGENCIAS