EL PAÍS EN CHILE
EN SANTIAGO. LORELEY NICROSI
El encuentro en Chile, lejos de haber sido un paso positivo en las relaciones entre Uruguay y Argentina derivó en la profundización del desencuentro. La decisión de Vázquez de autorizar a Botnia irritó a Argentina y molestó a España.
El presidente Vázquez tras varias horas de silencio ayer luego de ordenar al ministro Mariano Arana que autorizara el funcionamiento de la planta de celulosa, dio una conferencia de prensa a los medios uruguayos en Santiago. Ya pesaba en su ánimo la severa protesta diplomática argentina por su decisión (ver página A/7) y estaba en marcha su decisión de cortar el puente San Martín para evitar el ingreso de los asambleístas de Gualeguaychú que preparan para hoy una gran protesta "por aire, tierra y agua".
Vázquez dijo que "por el momento" no adoptará ninguna contramedida diplomática. "Uruguay está muy tranquilo en su posición, sabemos que nos respalda la razón y el derecho", expresó. "Estamos estudiando con el canciller (Reinaldo Gargano) el punto. Lo que tenemos más delineado es no responder, pero tenemos que estudiar el tema un poco más en profundidad", agregó.
Consultado si asistirá a la asunción de Cristina Fernández, Vázquez dijo: "Mi intención es ir, es concurrir, pero todavía falta un mes".
Vázquez reiteró que llegó a Santiago sin mayores expectativas sobre la posibilidad de un acuerdo con Argentina. Admitió que la situación le producía una gran tristeza y que tenía esperanza que en el futuro se llegue a una solución.
"Con los puentes cortados no había negociación posible", reiteró Vázquez. Recordó que Uruguay pidió en forma permanente "el levantamiento de los cortes y el país actuó siempre en el marco legal vigente".
"Estamos y estábamos dispuestos al diálogo, pero debíamos partir por el levantamiento de los cortes", señaló. "No hubo avances y nos encontramos que en esta reunión que se hizo en Santiago no había la mínima disposición de Argentina. Así hemos llegado a esta situación y por eso hemos autorizado la habilitación de Botnia", explicó.
La solución ahora está en la Corte de La Haya, sostuvo. "Y en los temas internos de nuestro país, los arreglamos entre los uruguayos", dijo. "Este es un país libre, soberano e independiente y el presidente de Uruguay al único que le tiene que dar cuenta es al pueblo uruguayo", señaló.
Kirchner. Entre tanto, altas fuentes del gobierno argentino, dijeron que Kirchner se encuentra "tranquilo". "Hay que seguir adelante, trabajando. No debemos resolver este tema con apresuramiento", le dijo el mandatario a sus allegados.
A Kirchner, que ayer lucía una corbata azul estampada con el rostro de Eva Perón, no le pareció "adecuado" que Vázquez hiciera referencia al diferendo durante su primer discurso en la Cumbre Iberoamericana. Las fuentes agregaron que en el momento que Vázquez lo abrazó, Kirchner "desconocía" que ya había firmado la autorización a Botnia. "Por eso la significación del abrazo", explicaron.
Las fuentes señalaron que Kirchner dijo a sus allegados: "Pobre pueblo uruguayo". También consideró "inaceptable" la comparación del corte de los puentes con el bloqueo a Cuba.
Anoche en Buenos Aires el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que la actitud de Vázquez produjo una "molestia clara" al rey Juan Carlos.
También anoche se valló por seguridad la embajada uruguaya en Buenos Aires.