EDUARDO BARRENECHE
Lejos de estancarse, el caso de Natalia Martínez avanza y la Policía de Maldonado ha obtenido nuevas pistas. Bajo una uña de la joven fallecida apareció un resto de piel. Además, una pareja en un Chevette fue vista en el lugar donde apareció el cuerpo.
Fuentes de la investigación señalaron a El País que en la madrugada del 19 de enero de este año, rato después de la desaparición de Natalia en el frente del boliche La Rinconada, un peón de campo vio que una pareja rondaba por el bosque ubicado frente a la Laguna del Sauce. Veintidós días más tarde, unos jóvenes que estaban en un campamento encontraron el cuerpo de Natalia a unos 50 metros de la calle. Sus manos estaban atadas.
El grupo de policías, encabezado por el director de Investigaciones de Maldonado, inspector Rubén Rodríguez Trindade, ya inspeccionó a decenas de vehículos Chevette pero aún no ubicó al auto visto por el peón.
Dentro de los sospechosos se encuentra un sujeto que vive en Punta Negra y que fue señalado por un testigo quien aseguró que tuvo un contacto con Natalia en la noche de su desaparición. Este individuo, en el viaje hacia su casa desde Piriápolis, se dirige en la dirección del lugar en que aparecieron los restos de Natalia.
Una de las principales herramientas que tienen son muestras de ADN recogidas debajo de una uña de Natalia.
En los próximos días, la Policía solicitará al juez Rubén Saravia pruebas de ADN a unos 20 sospechosos. Según fuentes de la investigación, las muestras de ADN encontradas en el cuerpo de la joven son restos de piel de alguien que no es ella. Con los resultados de esos análisis, la Justicia de Maldonado ordenó exámenes a ocho personas, entre los que se encuentran el librero y su amigo, quienes hablaron con Natalia cuando ella salió del boliche junto con sus amigas. Los exámenes de ADN del librero, su amigo y otras seis personas resultaron negativos.
La aparición de las muestras de ADN generó un pedido de explicaciones de los investigadores a la jueza Gabriela Eustachio, tras considerar los policías que la magistrada no les informó del hallazgo de esas pruebas claves. "No les dije porque pensé que ustedes sabían que se encontraron esas muestras", respondió Eustachio al director del Departamento de Delitos Complejos de Montevideo, Ángel Rosas y al comisario de la Seccional 11a de Piriápolis, Raúl Eula, integrantes del grupo de investigadores.
SACUDIDA. El suicidio del padre de Natalia, Hebert Martínez, el 15 de junio de este año obligó a otras líneas de investigación. El hecho sucedió a las 21.30 horas del domingo en que se conmemoraba el "Día del Padre". La Policía buscó el motivo de la muerte de Martínez y descartó todas las versiones que circularon públicamente. "El hombre se mató por la depresión generada por la muerte de hija", dijo uno de los investigadores a El País. Otra línea de trabajo es el accionar durante el verano de un grupo de jóvenes de buena familia que emborrachan o drogan a menores.
Natalia Martínez Bengoa, salió a las seis de la mañana del boliche junto a tres amigas. Se quedó unos metros retrasada saludando al portero. Esa fue la última vez que fue vista con vida. Cuando se encontró su cuerpo se constató que no había sido violada y su muer- te ocurrió por sofocación o estrangulamiento.
Tienen el ADN de 39 casos para resolver
Hay 39 casos policiales sin resolver en todo el país en los que se cuenta con resultados de ADN de presuntos involucrados en los crímenes. El 11 de mayo de este año, el Ministerio del Interior firmó un convenio con el FBI (Oficina Federal de Investigaciones por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, mediante el cual funcionará un avanzado registro de ADN. El sistema -un software llamado Codis- permite rápidos intercambios de información con otros laboratorios forenses, así como establecer comparaciones y perfiles en un corto lapso para dilucidar graves casos delictivos.
El proyecto busca formar la utilización del banco de ADN, dirigido exclusivamente a la investigación de casos graves, tales como homicidios y delitos sexuales. El director de Policía Técnica, Washington Curbelo dijo que, cuando se apruebe la norma, ésta permitirá aportar "mayor certeza" a los procedimientos.
La cifra
200 es la cantidad de personas que han dado testimonio a la Policía y a la Justicia desde que la joven desapareció el 19 de enero