LORELEY NICROSI
El alejamiento de un edil frenteamplista de su banca y el levantamiento intempestivo de la sesión de ayer de la Junta Departamental, fueron los primeros coletazos de la madrugada agitada del 24 de agosto.
Por acuerdo con el grupo Claveles Rojos, el Movimiento de Participación Popular (MPP) decidió que el edil Mario Calandra solicitara una licencia de dos meses -con posibilidades de no volver a su banca- luego de haber violado el reglamento del deliberativo, al habilitar el ingreso a dos funcionaras en horas de la madrugada al edificio de 25 de Mayo.
Calandra se aprestaba ayer a presentar su solicitud de licencia en la sesión ordinaria de la Junta, cuando la bancada colorada adelantó que iba a plantear la situación del edil como "asunto político". La intención de los colorados era debatir públicamente los hechos que se produjeron en la Junta a las tres de la mañana del pasado 24 de agosto, cuando Calandra hizo ingresar a dos funcionarias a que retiraran sus pertenencias de los lockers. Empero, la iniciativa colorada se vio frustrada cuando los representantes del Frente Amplio pidieron la hora y levantaron la sesión en forma abrupta. Previo a la sesión, una serie de versiones ganaron los pasillos del deliberativo respecto a que la discusión sobre la actitud de Calandra podría derivar en otro tipo de hechos que implicaran a ediles blancos. Incluso tomó fuerza la posibilidad de que se hicieran públicas fotos presuntamente comprometedoras de algunos ediles.
El 23 de agosto la Junta Departamental inauguró su nueva cantina. Al vernissage concurrieron ediles y funcionarios. Sin embargo, concluida la celebración, algunos ediles y funcionarios prosiguieron la festividad en boliches de la Ciudad Vieja. Sobre las tres de la madrugada del 24, Calandra llegó a la Junta acompañado de dos funcionarias y tuvo un intercambio con el sereno, quien le recordó que el reglamento de la Junta impedía a los empleados entrar al edificio fuera de su horario. El sereno le franqueó el paso al edil y a las dos funcionaras, pero lo dejó sentado en su parte. El informe del sereno llevó al presidente de la Junta, Gabriel Weiss, a disponer el inicio de una investigación administrativa sobre las dos funcionaras. Si bien Calandra asumió su responsabilidad, aludió en forma crítica a algunos empleados de la Junta, por entender que se intentaba perjudicar a las funcionarias que ingresaron por sorteo, por parte de quienes lo habían hecho "por muñeca".
Sus expresiones fueron repudiadas por la Asociación de Funcionarios de la Junta. En una declaración acusaron a Calandra de omitir "el nombre de otros ediles y otras personas que lo acompañaban" en esa madrugada.
Por su parte, los colorados acusaron a Calandra de haber actuado "en detrimento" de la Junta y de colocar al cuerpo "en una posición incómoda frente a la opinión pública".
En la exposición que pensaban realizar ayer, los ediles colorados decían que Calandra "no solo incurrió en actos violatorios de las reglas vigentes, sino que ha asumido públicamente la responsabilidad por sus actos y ha pretendido justificarse". También rechazaban los comentarios sobre los funcionarios.
Calandra dijo a El País que tomará licencia porque va ser "abuelo" y que estaba dispuesto a disculparse con los funcionarios por sus dichos.
Filmados
"No soy el terror que aletea en la noche", dijo el presidente de la Junta Departamental, Gabriel Weiss, al evocar al dibujo infantil El Pato Darwin.
"En la madrugada duermo o fallezco porque trabajo más de quince horas por día", señaló el edil frenteamplista desde Valparaíso, Chile. Weiss calificó de "infelices e inoportunas" las declaraciones de Calandra sobre los funcionarios de la Junta y recordó que en el marco institucional "quien habla es el presidente o la Mesa". Valoró positivamente el alejamiento del edil y anunció que se instalarán cámaras filmadoras en la Junta, para que la seguridad pueda realizar un seguimiento desde monitores.