Por segunda vez en una semana el sanatorio Impasa recibió una amenaza de bomba. Pero esta vez el autor dejó un artefacto similar a un explosivo y provocó además de la evacuación, momentos de mucha tensión.
"Esta es una venganza porque acá dejaron morir a mi madre", decía una esquela que estaba firmada por "Horacio".
Ahora la Policía trata de rastrear la llamada al tiempo que se chequean los casos de mujeres fallecidas para tratar de ubicar a esta persona que, se estima -y se trataría de evitar- podría seguir alterando el normal funcionamiento del sanatorio. Incluso tampoco se descarta que en algún momento pueda pasar de las amenazas a los hechos. Por lo pronto el sanatorio reforzará la vigilancia y el control de ingreso.
"A este sanatorio viene mucha gente a curarse y otra a morir. Como sea, no hemos tenido quejas o denuncias judiciales de familiares que reclamen por la pérdida de un ser querido", indicó a El País el presidente del Consejo Directivo de Impasa, Raúl Lombardi.
EL ALERTA. Sobre las 11 de la mañana de ayer, dos horas después del llamado, todo había terminado. En principio no pudo detectarse el número desde el cual se hizo el llamado telefónico directamente a la Seccional 9, aunque el director del hospital estimó que "no debe ser una tarea difícil para los equipos técnicos rastrear el origen de la llamada". Una vez que la comisaría del Estadio Centenario recibió la amenaza avisó al Servicio 911 y desde allí se alertó a Bomberos y a los especialistas del Ejército.
El Equipo de Desactivación de Artefactos Terroristas del Ejército (EDAT) se hizo cargo del operativo. Todo se daba con normalidad ya que el 100% de estos avisos son falsos, pero al encontrar una caja de 20 centímetros por 20 la tensión creció entre los efectivos. En ese momento se evacuó el área cercana a donde estaba el objeto hallado en una escalera. Se trató del primer piso y el subsuelo. Unas 200 personas debieron salir a la calle. También hubo que trasladar a varios pacientes a otras habitaciones. La caja presentaba cables y algunas luces y tenía encima una esquela que de alguna forma explicaba la amenaza. "La concurrencia se vio alterada en horas de la mañana, pero el resto del sanatorio funcionó normalmente", señaló Raúl Lombardi.
"Evidentemente esto tiene que ser consecuencia de alguien mentalmente muy enfermo, que no puede estar suelto, por la seguridad de la población. Aunque haya sido falsa, una alarma de este tipo tiene una gravedad muy importante en un hospital como éste", expresó Lombardi. El directivo dijo que frente a este hecho, que se suma a la amenaza de la semana pasada, se reforzará la vigilancia en el sanatorio y se incrementarán los controles de ingreso, lo que seguramente "representará una molestia para algunas personas".
ANTECEDENTE. La llamada anterior amenazando con una bomba se recibió en la central de la mutualista el jueves pasado, 30 de agosto, a las 10 de la mañana. La telefonista atendió a un hombre que le dijo que, una hora más tarde, iba "a explotar una bomba". De inmediato se dio aviso a Bomberos y un equipo especializado concurrió al lugar. Pero como ocurre en la mayoría de estos casos, resultó ser falsa alarma.
En lo que va de 2007 Bomberos ha recibido 60 denuncias de falsas alarmas por bombas. Dos por semana. La mayoría de ellas ocurren en liceos y en juzgados. Ello se debe a que en esos lugares normalmente hay gente que por alguna razón le conviene dilatar algún trámite: ya sea un examen o una audiencia en un juicio.
La mayoría de las estas veces ni siquiera se encuentran artefactos. El caso de ayer fue una excepción.
De todas formas tanto Bomberos como el equipo especializado del Ejército deben concurrir y tomar las precauciones del caso. Revisar los locales por más somero que se haga no lleva menos de dos horas, tiempo suficiente para evitar la audiencia o el examen.
Las cifras
60 es la cantidad de llamadas sobre amenazas de bomba que los Bomberos recibieron en lo que va de 2007. Todas fueron falsas.
200 es la cantidad de personas que debieron ser evacuadas de parte del primer piso y el subsuelo. Varios pacientes fueron trasladados