El valor del dólar se volvió a desplomar por segundo día consecutivo tras el anuncio de suba de las tasas en pesos y reavivó el temor de industriales y exportadores que el gobierno centre toda su política de abatimiento de la inflación en la caída del tipo de cambio.
El precio del dólar interbancario cayó 0,85% ayer y acumuló una baja de 35 centésimos en sólo dos días. La baja de ayer fue la más pronunciada en casi dos años. En la rueda de ayer no hubo compras del Banco República, lo que indica que el gobierno no quiso poner un piso al dólar (ver página A13).
Ayer los presidentes de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, y de la Unión de Exportadores, Rodolfo Merzario, alertaron sobre la pérdida de la competitividad por la caída del dólar. Contrariamente a lo que prevé el equipo económico, los empresarios consideran que la baja del dólar no llevará a una disminución de los precios y, por ende, de sus costos.
El presidente del Banco Central, Walter Cancela, admitió ayer en el programa Tiempo de Cambio de radio Rural que es probable que el valor del dólar fluctúe "en forma más pronunciada de lo que lo venía haciendo". Aunque la suba de tasas de interés lleve a un dólar más bajo, también puede generar un aumento menor de los precios, lo que asegurará el mantenimiento de la competitividad, indicó Cancela.
El funcionario reiteró que el Central y Economía "vigilan" la evolución del tipo de cambio para que no existan desequilibrios. Dijo que el tipo de cambio real se ha mantenido estable durante la actual administración permitiendo el "dinamismo" exportador y la "rentabilidad" de las empresas.
Merzario dijo a El País que las medidas del BCU "agravan la situación actual" porque al disminuir el dólar "se reduce aún más la competitividad de las empresas". El dirigente gremial agregó que, dado el contexto externo, lo que cabe esperar es que "baje el dólar pero la inflación siga". Por ello "hay que evitar la indexación de la economía" y "disminuir el gasto público", que "presiona tanto como el consumo privado".
En la misma línea se expresó Balestra, quien dijo que el gobierno "no debe centrarse en las medidas monetarias" para corregir los efectos inflacionarios sino que "debería atacar otros aspectos". La depreciación del dólar "no solamente complica al sector exportador sino también al que trabaja para el mercado interno, que ahora enfrentan una complejidad grande porque esta situación favorece la importaciónnde productos", expresó Balestra.