Fray Bentos Daniel Rojas
Un nuevo frente se abre para la campaña de Gualeguaychú. En el bastión anti celulosa la postura se mantiene intransigente. No quieren saber nada de monitoreo conjunto y la consigna sigue siendo que se relocalice la planta.
Los activistas sienten que el anuncio sobre el diseño de un plan de monitoreo ambiental, constituye "una puñalada por la espalda". Juan Martín Ribas señaló a El País que la ciudad se mantiene firme en su "postura de no a Botnia en la cuenca del río Uruguay. No vamos a ceder hasta lograr ese objetivo".
Dicen que la convocatoria de Néstor Kirchner "llega un poco tarde, porque nosotros hace tres años que venimos haciendo el reclamo en contra de las papeleras".
Ribas siente temor de que sean usados políticamente por lo que entiende "habrá que ser muy cuidadoso con este tipo de convocatorias porque estamos muy cerca de las elecciones presidenciales".
"Todos iremos a escuchar el planteo de nuestro Presidente, aunque la bronca de Gualeguaychú hacia el gobierno es importante, porque el año pasado nos usaron cuando vino a decirnos que esto era una causa nacional. A él (Presidente) le sirvió mucho y a nosotros muy poco", dijo el integrante de la asamblea.
Un acuerdo entre los dos países parece más cercano de lo que ellos quisieran y ven cómo poco a poco van perdiendo el respaldo: "Estamos corriendo grave riesgo. Estamos muy solos en esta lucha y ya no tenemos el respaldo del gobierno nacional, el provincial y hasta te diría del gobierno municipal", dijo Ribas.