FABIÁN MURO
Actriz, cantante, compositora, vestuarista. Las actividades de Elli Medeiros son y fueron múltiples, y esta noche dará a conocer su último disco, "EM", en la Sala Zitarrosa. Esta será la primera presentación en su ciudad natal.
Nació en Montevideo, pero desarrolló toda su obra trayectoria -música, teatro, cine y modelaje- en París. La cantante, compositora y actriz Elli Medeiros estará esta noche en la Sala Zitarrosa para presentar su más reciente disco -titulado con sus iniciales- y uno en el cual Medeiros retoma sus raíces punk y new wave, pero también todas las influencias que en algún momento formaron parte de su vida y estilo.
EM es el primer álbum de Medeiros que se edita por esta parte del mundo (es un lanzamiento del sello argentino Random). Pero ella tiene una discografía que arrancó en la década de los años setenta, cuando formaba parte del grupo punk Stinky Toys.
CULTO. Esa banda fue pionera en la escena rockera francesa. Con su desparpajo y actitud audaz, Stinky Toys generó un culto que aún hoy sigue generando adeptos en Francia. "La verdad es que nunca pensé que me siguieran hablando de Stinky Toys tantos años después. Pero se ve que aquello, que en su momento me pareció menor, a lo que no le di importancia, sí la tuvo para algunos. Me soprende", dijo Medeiros cuando ofreció una conferencia de prensa en la Embajada de Francia en Montevideo.
Nacida en 1956 en la capital uruguaya, Medeiros tuvo contacto desde muy chica con el escenario. Hija de la actriz Mirta Medeiros, Elli ya andaba cerca de las tablas apenas empezó a caminar. "A los cuatro ya actuaba. Cuando uno es tan chico, no tiene casi inhibiciones, eso viene después. Creo que la formación actoral me ha ayudado cuando me ha tocado cantar. Entre otras cosas, me sirvió para aprender a aceptar el silencio. Cuando empecé a cantar, sobre todo en la época de Stinky Toys, todo era una bola de sonido a alto volumen. Cuando uno actúa en el teatro, el manejo del silencio es un elemento importante y eso me sirvió, lo incorporé".
Medeiros es franca y audaz. Reconoce que no sabía cantar, pero, en una típica actitud punk, se largó igual. "Me di cuenta de que muchas veces es más importante hacer, animarse, a prepararse o esperar a estar preparado. Llegué a París en 1971. Y en lo que hacía al rock, esa ciudad era un páramo. No pasaba nada, no había efervescencia. Por eso creamos Stinky Toys, para que la ebullción que no estaba, existiera. Yo no sabía cantar. Y los que tocaban no sabían tocar, tampoco. Ahora, que sé sólo un poquito de música, me doy cuenta de que en ese momento no sabía nada, pero me animé a hacerlo igual".
Lo mismo dice acerca de sus múltiples actividades: "Supongo que a algunos puede haberle desconcertado, que no sabían cómo ubicarme, si en el casillero de actriz o el de cantante o lo que sea. Pero yo no me siento más una cosa que la otra. Me gusta pasar de una cosa a la otra, de actriz de teatro a cine, de cantante punk a cantante de tecno o diseñadora de un vestido para una película. La comodidad de hacer una cosa, dedicarse y especializarse, es importante, pero también lo es la libertad para probar distintas disciplinas".
EM es el primer disco de Medeiros en varios años, el regreso a la canción de alguien que venía acumulando una película tras otra. Sin proponérselo directamente, la cantante y compositora generó un repertorio, dijo en la conferencia, que la identifica plenamente.
Aunque en el comunicado de prensa se afirma que el último disco es el regreso de Medeiros a sus orígenes punk, ella dice que no es así: "Están mis orígenes, porque hay temas de Stinky Toys, pero también es mi presente. Porque algunas de las letras que cantaba en ese momento, siguen identificándome y sigo opinando lo mismo. Recuerdo que había gente que me decía `ya vas a ver cuando seas más grande`. Y efectivamente, me hice más grande, vi y puedo decir con propiedad que sigo viendo muchas cosas de la misma manera que las veía cuando era más joven".
Esta noche, Medeiros se presentará por primera vez ante el público de la ciudad en la que nació: "Hace años que vengo pensando en cómo será presentarme ante el público de Montevideo. He cantado para muchos públicos distintos a lo largo de mi carrera, pero nunca antes para los montevideanos. Es en esta ciudad que empezó mi camino. Y es en esta ciudad que me gustaría que termine".
De la música al cine
Aunque no es tan conocida por acá, Medeiros tiene una trayectoria más que respetable en Francia. Nació en Montevideo, se fue a Buenos Aires a los diez años y a los catorce llegó a París, con cierta experiencia en el escenario. Abandonó los estudios para dedicarse a la música y formó junto a Denis Quilliard, Hervé Zénouda, Bruno Carone y Albin Dériat el grupo The Stinky Toys, con quienes editó dos discos y generó un renombre que, como ella dice, persiste. Típicamente para un grupo punk, urgente y efervescente, The Stinky Toys se disolvió y en su lugar, Medeiros formó el dúo de tecno y pop Elli et Jacno junto a Quilliard. También ese dúo se separó, pero antes alcanzó a componer la banda sonora para la película Las noches de luna llena, de Eric Rohmer. Luego vinieron varios discos solistas: Toi mon toit, A bailar calypso, Bom bom y Vainille, en los cuales Medeiros probaba en varios estilos distintos y en tres idiomas: inglés, francés y castellano.
El vínculo de Medeiros con el cine se intensificó luego de Vainille, con actuaciones en cerca de veinte películas, entre ellas Jet set, Aprés lui, Venus beauté y la más reciente, Made in Italy, dirigida por Stéphane Giusti. Pero el año pasado, Medeiros volvió a la música con la edición de EM, cuyo repertorio será la parte medular del concierto de esta noche en la Zitarrosa. Hecho a medias con Etienne Daho, el álbum de Medeiros fue un asunto íntimo y casi casero: "Lo empezamos a grabar casi sin otra intención que sacarnos el gusto y sin pensar en que encajara en algunos de los actuales formatos de música pop que se escuchan. Tal vez por eso es que mucha gente lo recibió muy bien. Rara vez me pasó de que la crítica estuviera tan de acuerdo en sus elogios".
i ELLI MEDEIROS EN CONCIERTO
Dónde. Sala Zitarrosa
Cuándo. Hoy, 20.30 hs.
Entradas. $ 250 (convenios a $ 175)