Madre e hijo murieron en brutal accidente de ruta

Impacto. Cruzaron de senda y se incrustaron en el ómnibus

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María Inés Hiriart

GUSTAVO TRINIDAD

"Fue horrible. Yo lo vi cruzar para nuestro lado, el chofer pegó un grito y trató de esquivarlo. Me agarré fuerte pero igual me tiró, el golpe fue brutal. Todos gritábamos y no se sabía si había heridos", contó Ana, que viajaba en el ómnibus.

Desde el primer asiento del ómnibus de Copsa que se dirigía a Santa Lucía por la Ruta 8, Ana vio todo. Tres kilómetros antes de llegar a la ciudad de Pando se vio venir el auto encima. Terminó caída en el pasillo de ómnibus.

Eran las 14.30 cuando el Corsa matriculado en Maldonado, que circulaba a una velocidad considerable, cruzó repentinamente de senda y literalmente se incrustó en el ómnibus, al que chocó de frente.

No se sabe, y tal vez nunca se sabrá, por qué cruzó de senda. El conductor pudo haberse dormido momentáneamente o pudo haber sufrido algún desmayo o ataque. En la ruta no quedaron marcas de frenadas que hicieran suponer que el conductor del auto trató de evitar el impacto. Sin embargo algunos testigos indicaron que el auto hizo una maniobra para intentar volver a su senda.

Además de Daniel Souza Martínez de 49 años que manejaba el auto, a su lado iba su madre: Norma Martínez de Souza de 80 años. Ambos fallecieron en el acto. En el ómnibus viajaban unos 10 pasajeros. Sólo dos sufrieron lesiones que no fueron graves pero el chofer fue trasladado a un centro asistencial presa de shock nervioso.

A la altura del kilómetro 36, donde ocurrió el accidente, hay varias casa sobre la ruta y un taller mecánico. Desde allí corrieron varios vecinos para tratar de auxiliar a las personas que iban en el auto pero nada pudieron hacer.

"Llegamos enseguida porque se escuchó el ruido del choque. Nos arrimamos pero no había forma de sacarlos. Quedaron metidos entre los fierros del auto y el ómnibus. Igual daba la impresión de que ya estaban muertos, el golpe fue terrible", contó Carlos, un vecino de la zona. De inmediato los vecinos avisaron a la policía. Los policías de la Seccional 7a. de Pando y Policía Caminera cortaron la ruta. Llegaron emergencias médicas y Bomberos. No se demoró en constatar que madre e hijo no tenían signos vitales.

PÁNICO. Eduardo viajaba en el segundo asiento y, entre los pasajeros, fue quien se llevó la peor parte. Todavía temblaba de nervios cuando habló con El País: "Fue un segundo pero alcancé a ver que íbamos a chocar. Y me agarré bien fuerte del asiento que tenía adelante. Me parece que si no me agarro así no cuento el cuento porque igual me reventé la cabeza", expresó. El pasajero sufrió un fuerte golpe en el maxilar y un corte en el caballete nasal.

"Esta noche no voy a poder dormir, tengo la imagen patente del auto viniendo de frente y metiéndose abajo del ómnibus", dijo Ana. Otros pasajeros coincidieron en que el chofer sufrió un ataque nervioso por la violencia del impacto y por la impotencia de no haber podido evitar el accidente.

Sobre las 16 horas Policía Técnica realizó las pericias de rigor y el juez actuante ordenó la extracción de los cuerpos.

Para ello los bomberos utilizaron un gato hidráulico y cortaron con una sierra toda la parte delantera del auto.

A las 18 horas el tránsito en la Ruta 8, que había sido desviado durante casi cuatro horas, retornó a la normalidad.

Las cifras

206 Es la cantidad de personas fa-llecidas en accidentes de tránsito en los primeros 5 meses de 2007. Un 17,7% más que en 2006.

5 Promedio de intervenciones de Bomberos en accidentes de tránsito con personas que quedan atrapadas en los vehículos

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