Un grupo de ocho uruguayos está retenido desde hace cuatro días en un centro de detención del aeropuerto de Barajas en Madrid.
Uno de ellos, que se identificó como J.R. (24), dijo anoche a El País que están recluidos en una habitación "muy chica", donde "el aire acondicionado nos está matando" y "la comida es como la de los presos".
"No nos han cambiado las sábanas, dormimos sobre colchones pelados y no tenemos desodorante ni jabón en los baños", agregó. A las 11.20 española de hoy está previsto que este grupo sea deportado a Uruguay.
Según relató J.R. a El País, viajó solo a España donde pensaba pasar vacaciones con unos familiares en Alicante.
"Llevaba dinero suficiente (700 euros) como para 12 días. Además, tenía una carta invitación de gente de acá", relató. "Estaba todo legal".
Sin embargo, J.R. y los otros uruguayos (entre ellos dos menores de edad) no pasaron la Aduana.
"Nos dijeron `esperen un rato`, nos preguntaron en mal tono a qué veníamos, qué dinero teníamos, a una mujer le faltaron el respeto. Una vez acá (en el centro de detención), la policía nos basureaba", relató.
En un par de ocasiones, el joven interrumpió el diálogo telefónico con El País aduciendo que un efectivo de seguridad andaba cerca.
J.R. dijo que sólo una vez en estos cuatro días, la cónsul uruguaya en Madrid, Marta Echarte, se comunicó con ellos.
"Pero sólo nos preguntó cómo estábamos y dijo que no podía hacerse nada. No hizo nada", indicó.
Alvaro Portillo, director del Departamento 20 de Cancillería, dijo al portal Observa que el gobierno uruguayo sólo puede "verificar que estén en buen estado y que se les permita comunicarse con el exterior". Dijo que el caso depende de lo que decidan las autoridades migratorias españolas. Según Telenoche 4, unas 40 personas de diversas nacionalidades integran el grupo de detenidos.