Punta del Este II

Preocupados por el futuro de Punta del Este, debido a los "fantásticos" proyectos con los que diferentes administraciones suelen sorprender a los veraneantes cuando retornan al verano siguiente, alertábamos el sábado pasado sobre la nueva amenaza de las torres de cuarenta pisos.

Noticia que gracias a haber sido publicada en este diario, cumpliendo con su cometido de informar a la sociedad, pudo conocerse antes de que fuera ya un hecho consumado. Lo cual permite albergar ciertas esperanzas de impedir el atropello, que eso es lo que es, se le disfrace como se le disfrace. Las razones que se pueden aducir, como progreso, creación de empleo, reactivación, lamentablemente responden o a una muy errada visión de lo que es Punta del Este o a algo mucho más turbio, más allá de los intereses de quienes traen el negocio.

Al menos sabemos, de acuerdo a palabras de legisladores del Partido Nacional, que hay ediles de ese grupo político, que no comparten en absoluto esta iniciativa del Intendente de Maldonado, pero de votar junto el oficialismo, o con agregados, les alcanzarían los votos para cometer este daño irreparable a este espléndido enclave de nuestra costa.

Y como si esto fuera poco, nuevamente se habla, y así lo ha informado este diario el lunes pasado, sobre otro proyecto que espanta por motivos varios. La creación de un puerto artificial y el consiguiente desarrollo inmobiliario circundante, en la playa junto a las rocas del chileno. Los inversionistas hicieron algunas aclaraciones, ante la atenta mirada del Ministro de Obras Públicas, el de Turismo, el intendente interino (tercer suplente de De los Santos que está cuestionado porque es incompatible ocupar ese puesto y tener otro en la función pública) y otras personalidades. Dijeron que el puerto no va ser ningún buen negocio, "que es un muerto", por lo que es imprescindible el apoyo " político" y las excepciones para el desarrollo inmobiliario, que en principio sería de 290.000 metros cuadrados, y reclaman un aumento del factor de ocupación actual (FOT) del 40% al 100%.

De acuerdo a cálculos del Presidente de la Junta, quien parece no estar a favor de la idea, los metros de construcción equivaldrían a 10 superficies del tamaño del Punta Shopping. Sin embargo, hay quienes opinan aunque parezca inconcebible, como lo hizo nada menos que el director de planeamiento de la intendencia, Julio Riella, que estas obras no impactarán ni en el plano ambiental!! ni en el visual!!

No se necesita contar con una maestría de la mejor universidad, para darse cuenta que semejante agresión al entorno va seguramente a afectar el movimiento natural de las playas, de las corrientes marinas, de los vientos y ni que decir del impacto en el paisaje. Construcciones que se han hecho, como la carretera que separa la Laguna del Diario, la que va camino de convertirse en un pantano después de que la encerraron, disimulado por ahora, con el corte de los juncos realizado por los dueños del edificio construido a su vera, es una buena muestra de los perjuicios que el hombre puede provocar en su afán constructor.

El Ministro de Turismo Héctor Lescano se muestra muy contento y con razón, con los ingresos de la llamada industria sin chimeneas, que habría llegado a los 1.000 millones anuales. Pero felizmente, da la impresión de que es consciente de que no se puede hacer cualquier cosa. Algunas de sus declaraciones en un reportaje realizado por un colega matutino, así lo indican. Dijo Lescano al respecto: "porque no hay límites para el crecimiento de la industria turística en Uruguay, SALVO AQUELLOS QUE SURJAN DEL CRITERIO DE DESARROLLO SUSTENTABLE, CON UN FUERTE ANCLAJE ÉTICO EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE".

Cabe entonces esperar que si prima este tipo de razonamiento, Punta del Este pueda ser preservado. Que no tengan andamiento los iluminados que están detrás de estos planes, para los cuales pretenden, inclusive, que el estado o la intendencia contribuyan a su provecho. Como escribiera alguien en una carta de lectores en un semanario, llegado el caso sería cuestión de hacer un plebiscito entre los habitantes del lugar, "porque no creo que la mitad más uno, quiera una ciudad donde no se pueda mirar un pino a la distancia, porque están todos tapados por las moles de los edificios". O tal vez porque hayan desaparecido...

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