HENRY SEGURA
Encontrarse con calles cerradas por el rodaje de películas es un hecho cada vez más frecuente en Montevideo. Entre largometrajes y producciones publicitarias, la exportación de servicios audiovisuales se ha incrementado notoriamente.
La productora de casting Lumen ayer ya había recibido en una hora a cinco interesados en participar en la filmación de Blindness, la nueva película del brasileño Meirelles, que adapta el Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, con Julianne Moore, Danny Glover y Gael García Bernal encabezando el reparto. Al mismo tiempo, más de ocho cuadras del Parque Rodó estaban bloqueadas para facilitar el desplazamiento del equipo que filma Paisito, bajo las órdenes de la española Ana Díez. Y un día antes había ocurrido lo mismo en avenida del Libertador, adonde se hicieron las tomas finales de Polvo nuestro que estás en los cielos, de Beatriz Flores Silva.
No es una mera coincidencia. Desde hace unos años, el país ha incrementado la venta internacional de servicios audiovisuales. Primero porque ofrecía costos relativamente competitivos, ambientes de trabajo bastante tranquilos y mano de obra calificada. Después, a partir de un decreto del Ministerio de Economía y Finanzas del 18 de septiembre de 2005, también por la exoneración del IVA al considerar que dichas prestaciones "integran el concepto de exportación de servicios, en tanto el producto se elabora básicamente en el exterior".
A aquellos primeros tiempos pertenecen las filmaciones de Vicio en Miami, La velocidad del pensamiento (ambas de Estados Unidos), 14 días en el Paraíso (canadiense) y las argentinas La peli, La Punta del Diablo, XXI y El pasado.
Tras entrar en vigencia el decreto de exoneración impositiva, el Instituto Nacional del Audiovisual ha expedido certificados para habilitar la medida ministerial a Acné, Paisito, Matar a todos, Polvo nuestro que estás en los cielos, Tonky y Mal día para pescar. Aunque algunos de los títulos son dirigidos por uruguayos, la producción mayoritariamente no lo es. Otros proyectos ya han tomado contacto con el ente que opera en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura para acogerse a los beneficios.
Estos no son los únicos indicadores sobre la actividad. De acuerdo al director del INA, Martín Papich, la producción publicitaria se viene incrementando en un 25% por año. Para Ernesto Mussitelli, de la empresa que alquila todo lo concerniente a equipamiento técnico, "Uruguay se ha vuelto mucho más competitivo pero es difícil medir el impacto de las medidas recientes".
Aunque las perspectivas parecen ser muy alentadoras, Papich prefiere ser cauto. "Es bastante prematuro para hacer un balance sobre lo ocurrido tras la firma del decreto de 2005", dice, aunque reconoce que esa medida que él mismo impulsó ante el ministro Astori, es un mecanismo que está cobrando notoriedad fuera de fronteras.
En una nota publicada ayer por el diario La Nación, sobre la caída en la venta de servicios audiovisuales argentinos, se manejaban varias causas. La primera mencionada es la suba de precios a partir del "boom" registrado tras la crisis de 2001. Otra causal aludida es la falta de una política hacia el sector, limitada a nivel capitalino por la creación del Buenos Aires Set. La periodista responsable de la cobertura reflexiona que el vacío "le juega en contra a la Argentina, frente a competidores como Sudáfrica o Hungría", y tras hablar de lo que ocurre en esos países agrega: "y, más cerca de la Argentina, Uruguay tiene una exoneración del IVA, que en ese país es del 23%". No tuvo en cuenta la reforma que llevó el tributo al 22%.
Para varios operadores locales, a la exoneración habría que agregarle otras medidas que permitan aumentar la competitividad y le den más estabilidad al sector. Varias productoras locales miran con particular interés lo que ha ocurrido en todo este tiempo con los productores de "software".
Las cifras
25 por ciento por año es lo que ha aumentado la producción publicitaria en Uruguay. Gran parte sólo se ve en mercados extranjeros.
6 son las películas (no publicitarias) que han obtenido el certificado para la exoneración de IVA decretada en 2005
Promociones públicas y privadas
Por dos veces Uruguay marcó presencia en Cannes este año. En el marco del festival de cine, aparte de los responsables directos de la película El baño del Papa, directores y productores, estuvo el Instituto Nacional del Audiovisual. El objetivo era aprovechar la coyuntura para difundir las posibilidades que el país ofrecía en materia de rodaje.
En esa circunstancia se produjo una reunión con los principales de la empresa O2 de Brasil, dispuesta a filmar la película Blindness en suelo uruguayo y a algo más: desarrollar una serie de proyectos publicitarios. Integrantes de O2 ya estuvieron en Montevideo para el rodaje de dos cortos publicitarios.
Después del festival internacional de cine, Cannes fue sede para la muestra internacional de piezas publicitarias. A ella concurren las productoras más importantes del mundo. Pero esta vez fueron los empresarios uruguayos los que se encargaron de llevar adelante la promoción para captar interesados en desarrollar proyectos audiovisuales en Uruguay, dentro de una ofensiva que ha dado frutos.
Amores de Uruguay a Navarra
La más reciente película que se rueda en Montevideo es "Paisito", título provisorio de una producción que comenzó su rodaje en Pamplona (Navarra) y que desde el lunes de la semana pasada se instaló en Uruguay. Es el cuarto largometraje de Ana Díez, en cuyo legado figuran "Ander eta Yul", "Todo está oscuro" y "Galíndez".
Hay una doble conexión con nuestro país por parte de la película. Una viene desde su propio origen, porque parte de un libreto escrito por el uruguayo Ricardo Fernández Blanco, radicado en España, con el que ganó un premio en 2005. El otro vínculo parte de la historia contada: si bien se inicia en el presente de Pamplona, donde los dos protagonistas se reencuentran tras mucho tiempo sin verse, el asunto se dispara hacia el pasado que ambos compartieron en Uruguay.
El protagonista es hijo de un emigrante navarro que al irse a España se enroló en filas del Osasuna de Pamplona, donde la muchacha vive desde que tuvo que exiliarse. El tema de la traición juega un importante papel en la historia. Según confesó Fernández Blanco al principio él pensaba en Ricardo Darín para la película, pero no pudo concretar su integración, por lo que Nicolás Pauls se hizo del papel mientras María Botto interpreta a la mujer. Del elenco también participan Viviana Saccone, Mauricio Dayub y Emilio Gutiérrez Caba.
Tres rodajes de afuera hechos en Uruguay
El Pasado
Héctor Babenco
El director argentino se trasladó el 12 de octubre del año pasado a Cabo Polonio, con su actor, Gael García Bernal, para filmar durante tres días. Se rodó, con equipo casi todo extranjero, una secuencia del viaje del protagonista del filme.
XXY
Lucía Puenzo
Con muchísima reserva se filmó cerca de Piriápolis a comienzos de octubre del año pasado. El equipo de producción era en gran parte argentino. El protagonista era Ricardo Darín, cuyo personaje venía de vacaciones a Uruguay.
La velocidad del pensamiento
Dirigida por el estadounidense Evan Oppenheimer, esta producción fue filmada casi toda en Uruguay en agosto, protagonizada por la argentina Mia Maestro y Nick Stahl (Terminator 3). Buena parte del equipo era uruguayo.