SAN CRISTÓBAL EDWARD PIÑÓN
Dolor, frustración, tristeza... Cualquier adjetivo que refleje las caras largas de los aficionados venezolanos en esta ciudad, la más futbolera del país, pueden utilizarse para describir lo que provocó la dura eliminación de Venezuela a manos de Uruguay.
Las crónicas deportivas así lo dicen. "La historia para la vinotinto terminó", "Adiós a la Copa", "Sueño roto", "Hasta aquí llegamos", "Forlán bebió el vinotinto", "Duro adiós", "Se acabó el sueño" y "Se esfumó" fueron los títulos de los principales diarios de circulación nacional que se leyeron ayer.
Los artículos reflejaron el sentimiento de haber vuelto a la realidad luego de la histórica clasificación a la segunda ronda de la Copa América por primera vez.
"Uruguay no tuvo piedad con el sueño vinotinto. Los sueños de la selección y del país en general concluyeron anoche", expresó El Nacional. El rotativo añadió que la estrella Juan Arango "quedó en deuda con la afición que quería verlo lucir como lo hace semanalmente con el Mallorca en la Liga española".
"La selección uruguaya sacó la casta y así eliminó a Venezuela de la Copa América, mostrando que en estas instancias los jugadores de experiencia son determinantes para lograr objetivos", señaló Meridiano. Quizá la frase más reveladora fue la destacada por El Universal al recoger las impresiones del técnico de la "vinotinto", Richard Páez. "Recibimos una lección de Uruguay, que mostró su jerarquía ante nuestra experiencia primaria", dijo el técnico.
Venezuela despertó este domingo como siempre: pensando en béisbol.