Una esperanza: faltó fútbol, apareció la actitud

Sin jugar bien, Uruguay ganó y evitó, al menos, una despedia rápida

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Julio Barcelos

San Cristobal - Edward Piñón

Algo tenía que pasar. Algo tenía que venir. Era demasiada pobreza. Al menos apareció la actitud y las ganas, al menos llegó el corazón para no despedirse tan rápido de la Copa América. Faltó fútbol, es verdad, hay jugadores que ya no justifican su permanencia en el primer equipo, también es cierto, pero por lo menos se ganó, hay vida y con ella se mantienen las ilusiones de que vuelva el equipo que había entusiasmado.

Que no sea todo bajo el influjo de uno, dos o tres futbolistas, como sucedió una vez más, porque hay que ser claros y decir que juego colectivo hubo poco y que si apareció fue porque Bolivia se desesperó al comprobar que con los minutos se diluía su sueño de seguir animando el campeonato.

Además, lo justo es reconocer que mientras hubo paridad en el marcador todo fue anunciado y merecedor del mejor bostezo. De uno y de otro lado.

No hay que olvidar que el primer tiempo fue sencillamente tan malo, tan desalentador como lo que se expuso en el debut frente a Perú, con la salvedad que los bolivianos no tuvieron la inteligencia ni la capacidad de juego de los incaicos para sacar rédito de las fallas que tuvo Darío Rodríguez para cerrar su costado, de la falta de velocidad de Pablo García para cubrir algo más que una pequeña zona y los tremendos errores que tuvieron Andrés Scotti y Carlos Diogo para entregar la pelota.

Pero además, Uruguay siguió careciendo de poder ofensivo. Aunque Vicente Sánchez y Diego Forlán trataron de moverse un poco más, fallaron en el control del balón o en la lectura de cuál era el mejor camino para buscar el espacio necesario o mejor definición.

Por otra parte, pese al enorme despliegue de Maximiliano Pereira y la voluntad que tuvo el "Cebolla" Rodríguez, Uruguay no inquietó y recién pudo conseguir dar la sensación de que se podía llegar al gol a los 45 minutos, con un contragolpe feroz que el arquero Galarza interceptó con audacia y valentía ante Rodríguez.

Por suerte esa falta de juego asociado y de triangulaciones pudo ser suplida por la fuerza y el coraje que pusieron el "Maxi" y el "Ruso" Pérez, por ejemplo.

Y como fue a la que te criaste o la del amor propio por encima de todo, fue el "Ruso" el que abrió el juego, el que llegó por derecha para generar el espacio y fabricar la jugada. Forlán no pudo dominarla, pero la dejó servida y "Carucha" la hizo dormir adentro del arco para abrir el marcador y convertir el primer gol de Uruguay en el torneo continental.

La apertura del marcador le cambió la cara a los celestes y también a los del altiplano, que necesariamente abrieron más brechas. Además, con "Nacho" González teniendo posibilidades de meter pases de primera y con el "Cebolla" picando en forma constante, Uruguay tuvo oportunidades como para convertir el segundo y recién se puso nervioso cuando los de verde se la jugaron al todo por el todo y mandaron todas las líneas a campo celeste.

Sin embargo, esos nervios no se convirtieron en una especie de taquicardia porque a Fabián Carini le llegaron muy poco. Y sólo tuvo que volar en la hora para sacar al corner un remate que se iba a meter contra su caño derecho.

Igual hay que destacar que hubo tarea para los defensas y que en ocasiones volvieron a registrarse filtraciones peligrosas porque Pablo García volvió a tener problemas para cortar el juego rival.

Pero, pese a todos los problemas, pese a que apenas hubo un 30% de lo que una selección con ambición de campeonato debe dar, lo bueno es que se ganó, que hay vida y que con ella, esperanza de que venga la celeste que en la preparación prometió venir.

Las cifras

148 - Minutos demoró la selección celeste para conquistar un gol en la Copa América.

2 - Victorias seguidas lleva Uruguay frente a Bolivia por la Copa América. En 2001 también le ganó 1-0

M. Pereira

Fue el único jugador de Uruguay que entendió que para progresar en el campo de juego hay que buscar combinarse con los compañeros.

M. Pereira

No le pesó para nada haber hecho su debut oficial con la camiseta celeste. Jugó como si tuviera más de 50 partidos arriba.

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