Ricardo Sosa
La colocación de un bono en Unidades Indexadas por U$S 500 millones con vencimiento en 2037 permitió asegurar "al menos" la tercera parte del financiamiento externo de 2008 y llegar antes al porcentaje de deuda nominada pesos.
Uruguay aprovechó la ventana de oportunidad surgida tras la estabilización en los bonos de EE.UU. para volver al mercado internacional pagando sólo una tasa de 3,7% que el ministro de Economía definió como "récord histórico" para el país.
"Nunca habíamos pagado un costo tan bajo", dijo Astori, quien destacó el avance de la desdolarización de la deuda y la consolidación de una curva de rendimiento en UI que va de uno hasta 30 años.
En el gobierno se maneja la posibilidad de retener los fondos como prefinanciamiento, pero también usarlos para dejar de renovar algunos préstamos con organismos internacionales. También se podría recomprar deuda en dólares de los bonos que vencen en el corto plazo, aunque esto es más difícil porque el saldo de los que no ingresaron al canje del año pasado es escaso y está atomizado entre muchos inversores.
El bono fue colocado por ABN-Amro y Deutsche Bank y tuvo una demanda final de más de U$S 1.104 millones. La demanda por los títulos llegó a ser mayor originalmente pero se redujo cuando el gobierno ajustó a la baja la tasa a pagar.
El 65% de los bonos- que pagará en los últimos tres años- fue colocado en EE.UU., el 20% en Europa y el 15% en América Latina, donde predominó la presencia de inversores brasileños y argentinos.
Las previsiones oficiales de fines de marzo indicaban que la emisión de deuda sería de U$S 1.154 millones. Con los U$S 1.000 millones de los bonos 2027 y 2037, más los U$S 257 millones del bono en yenes y una emisión en UI local por cerca de U$S 300 millones, ya se superó en U$S 400 millones las estimaciones originales.
Además de superar la previsión de financiamiento el gobierno también logró antes de tiempo subir el porcentaje de deuda nominada pesos.
El integrante de la Unidad de Gestión de Deuda (UGD), Umberto Della Mea, dijo la semana pasada que se preveía llegar a un 15,8% de la deuda externa del sector público no financiero en moneda nacional al cierre de 2007 desde el 10,4% al principio del año. Ayer Astori dijo que con la colocación del 2007 se había llegado al 15%.
El funcionario destacó que la tasa que se pagó está solo 95 puntos básicos sobre el título indexado de referencia de Estados Unidos.
También destacó que el bono en UI 2018 bajó su costo en 140 puntos básicos desde su lanzamiento en setiembre del año pasado y que el 2027 logró una reducción de 62 puntos. Justamente en la ampliación del 2027 de marzo se pagó una tasa de 4,25% (194 puntos básicos) aunque hoy está operando con un rendimiento menor. Por ello la tasa de este nuevo bono está en línea con los rendimientos que tienen hoy el resto de los títulos globales en UI. Uruguay no pagó ni más ni menos de lo que se podía prever", dijo el operador de FicusCapital, Javier Gómez, que destacó "la buena estrategia" de los técnicos de la UGD
Confianza. El rendimiento de esta emisión muestra que Uruguay se puede endeudar a mayor plazo y pagando menos tasa que en el mercado local.
Mientras ayer se le pidió una tasa de 3,70% a 30 años, en la última licitación de Notas del Tesoro a 10 años del 13 de junio el rendimiento fue de 3,96%. La licitación de ayer fue declarada desierta.
Dado que este año y el que viene la inflación será relativamente alta, los rendimientos que obtendrán los inversores serán muy atractivos. En 2007, si la inflación se ubica en torno al 7% y el tipo de cambio se mantiene neutro, los inversores recibirían un rendimiento de 11%. Sin embargo, ese rendimiento se irá reduciendo en el mediano plazo en la medida que la inflación converja a tasas inferiores en el entorno de 3%, según coinciden analistas y funcionarios.
La emisión se dio con los ecos recientes de la suba en los bonos de EE.UU. y el mismo día en que surgían noticias preocupantes sobre las inversiones del mercado hipotecario en ese país.
Astori dijo ello podría llevar a "a una presión moderada al alza" en las tasas de los bonos uruguayos "al menos por el momento" aunque no presentaría "dificultades significativas" para el manejo de la deuda.
"El riesgo de suba en la tasa está presente", dijo el ministro. A pesar de ello desde el gobierno se entiende que la deuda de los mercados emergentes es "una clase aparte" y no se ha visto arrastrada por las correcciones recientes en el mercado internacional.
Emitir en pesos todavía es lejano
Mientras el gobierno insiste en que falta para salir al mercado en pesos nominales los operadores se cree que sería posible, aunque admiten que hay "contras" a esa iniciativa. La semana pasada el integrante de la Unidad de Gestión de Deuda, Umberto Della Mea, dijo en una conferencia que se está "un poco lejos" de esa posibilidad y que para ello suceda la inflación debe ser "baja, estable y predecible" y que hoy es "relativamente alta". Eso hace que los inversores pidan más tasa para asegurar su ganancia si hay un contexto de inflación alta. Para los operadores Uruguay podría integrarse a la lista de países como Brasil , Colombia y México que emiten en su propia moneda. Un ejecutivo de una AFAP reconoció que falta ganar credibilidad en el control de la inflación. Un agente de mercado dijo que "falta desarrollo de mercado" para que Uruguay emita en pesos y destacó que Brasil corre con ventaja por estar menos dolarizada.