EDUARDO DELGADO
"Quiero que mis compatriotas sepan que acá no hay una uruguaya terrorista", dijo Alda Ribeiro desde una cárcel de Bolivia. Un fiscal la considera responsable junto a su ex pareja de delitos con pena de hasta 30 años de cárcel.
El viernes, la Fiscalía de Bolivia presentó su acusación contra la uruguaya Alda Ribeiro y su ex pareja, el estadounidense Triston Jay Amero (quien se hace llamar Lestat Claudius de Orleáns y Montevideo), por los atentados con bombas a dos edificios de alojamientos en La Paz, capital de ese país, en los que fallecieron una mujer y un hombre. Ribero está presa en la cárcel de Miraflores y Amero en la cárcel de máxima seguridad de Chonchorro.
Asesinato, tentativa de asesinato, otros estragos y tenencia de sustancias explosivas son los delitos de los que se los acusa. La pena máxima es de 30 años de prisión, aunque Ribeiro puede tener atenuantes. Un juez tramitará el juicio y deberá resolver sobre el pedido del fiscal.
Tira bombas. Ribeiro nació en Rivera en julio de 1960 y Amero nació en 1981 en California (Estados Unidos). Se conocieron en Fray Bentos, donde la uruguaya vivía con su pareja Eduardo Roslik, primo hermano del médico asesinado por los militares durante la pasada dictadura, Vladimir Roslik.
En Fray Bentos a Amero le decían "el tira bombas", por su costumbre de arrojar explosivos caseros de baja potencia para ahuyentar a las palomas de la Plaza Constitución de esa ciudad. Juntos dejaron Uruguay y se fueron a Argentina, donde los detuvieron por intentar hacer explotar un cajero automático. Finalmente se trasladaron a Bolivia, primero a la ciudad de Potosí y luego a La Paz
En el escrito el fiscal ofreció diversas pruebas que considera demuestran la participación y responsabilidad penal de Ribeiro y Amero por el delito de asesinato. Entre los testimonios menciona al de varios policías que participaron de la investigación, y al chofer de un taxi que trasladó a Ribeiro y Amero desde La Paz hasta la cercana ciudad de El Alto luego de la colocación de los explosivos.
En su descripción de los hechos, el fiscal indica que el 21 de marzo de 2006, Ribeiro y Amero prepararon 200 dinamitas con Riomax, guía y fulminante para hacer explotar en el Alojamiento Linares; que en la noche Amero alquiló la habitación 50 de ese lugar y preparó la carga explosiva mientras Ribeiro lo esperaba en un automóvil alquilado. La explosión ocasionó la muerte de dos personas, siete lesionados y daños en el alojamiento y edificios circundantes.
El fiscal agrega que posteriormente fueron al Alojamiento Riosinho, donde prepararon otra carga de dinamita y se retiraron con el pretexto de que Ribeiro estaba mal de salud a raíz de un supuesto embarazo.
El empleado les consiguió un taxi y anotó la matrícula del coche. Después del estallido en ese lugar, la Policía los detuvo en el Hostal Oriental de la ciudad de El Alto.
"Lestat y Alda obraron con alevosía, a traición y sobre seguros, porque aprovecharon la indefensión de las víctimas que se encontraban descansando, evitando toda resistencia hasta de terceros que pudiera haber generado riesgos para sí. Alquilando la pieza, aprovechando la hora, calculando la carga explosiva, calculando el tiempo de consumo de la mecha", sostuvo la Fiscalía en su acusación.
Algún día me irán a perdonar
"No tuve más contacto ni tampoco pienso tenerlo. Me ha metido en todo este lío. Me mandó muchas cartas, pero no quiero saber de él, no más, no otra vez. Esto es definitivo", dijo Ribeiro sobre su ex pareja. En cambio, recordó que esta semana habló con su ex esposo y con su hija más pequeña que viven en Río Negro. Sus dos hijos mayores "no quieren hablar conmigo (...) es una etapa difícil, los entiendo, los amo y espero que algún día me irán a perdonar".
Soledad, tristeza, depresión y deseos de volver con su familia
"Me están sucediendo muchas cosas imprevistas, me están discriminando mucho por ser extranjera y yo quiero irme a mi país con o sin sentencia, para estar con mi familia, con mis hijos", dijo Ribeiro a El País telefónicamente desde la cárcel de Miraflores en La Paz.
"Aquí estoy muy sola, presa desde hace un año y tres meses y sin visitas de familiares o amigos. Eso me pone mal, la soledad y la tristeza de aquí me deprimen mucho", comentó la uruguaya.
Una abogada representa a Ribeiro e intenta obtener las primeras declaraciones de Amero, "de que había hecho todo él y yo no sabía. Yo estaba en un taxi charlando con el taxista mientras él salía a hacer sus cosas (...) Era mi pareja y a donde él iba yo iba; si no me mataba".
"Estoy en contacto con personas que han matado, robado y tengo que subsistir y aguantar", dijo.
Añadió que en Bolivia existe el recurso de "retardación de Justicia", por el que un acusado puede salir de la cárcel si a los 18 meses de prisión no fue juzgado y está esperanzada con lograr esto. "En un máximo de tres meses podría salir de la cárcel y permanecer dentro de Bolivia, sería al menos un primer paso para estar con mi familia a la que amo".