GAZA AP, EFE, Y AFP
Se cumplió el escenario más temido y previsible. Hamas tomó ayer el control total de la Franja de Gaza. El presidente Mahmud Abbas declaró el estado de emergencia. Fue el fin del efímero gobierno de unidad nacional palestino.
Una semana después del inicio de la violencia interpalestina en la franja, que ya ha dejado al menos 113 muertos, las fuerzas de Hamas entraron ayer por la noche en el último baluarte que le quedaba al Fatah en la Ciudad de Gaza: el edificio de oficinas de su líder, el presidente Mahmud Abbas.
Durante toda la jornada se sucedieron victorias de la milicia islámica. Agentes del otrora temible Servicio de Seguridad Preventiva, leales al mandatario, fueron sacados de sus cuarteles por milicianos enmascarados, con los brazos en alto y casi desnudos. Algunos miembros de la milicia presidencial fueron ejecutados en plena calle. Sólo en la jornada de ayer, el número de víctimas fatales rondó la treintena.
El presidente Abbas declaró el estado de emergencia "en todos los territorios de la Autoridad Palestina" y disolvió al gobierno de coalición, acordado en La Meca en febrero e impuesto en marzo por el parlamento palestino. El gabinete, que incluía a miembros de Hamas y el Fatah, supuso un débil intento de reconciliación que no llegó a durar tres meses.
Abbas despidió al primer ministro Ismail Haniyeh, de Hamas, y dijo que formará un nuevo gobierno. También está considerando la posibilidad de convocar a elecciones anticipadas, según dijo en conferencia de prensa su asesor Tayeb Abdel Rahim.
Agregó que Abbas considera a los milicianos de Hamas que se han apoderado de la mayoría de las instalaciones de Fatah en la Franja de Gaza como nada más "que una milicia renegada``.
Las medidas no impedirán que Hamas retenga el control de Gaza, pero podrían afianzar la posición del Fatah en Cisjordania. Temeroso de que en ese otro territorio palestino se repita la historia, ya fueron detenidos 36 integrantes de la milicia islámica.
Haniyeh rechazó su destitución y pidió a sus "hermanos" de Hamas que, si Gaza ya está tomada, al menos decreten una "amnistía general". Su grupo, expresó, impondrá el orden de manera "firme, decisiva y legal". El primer ministro destituido dijo que Abbas tomó una decisión "precipitada y sin pensar en las consecuencias".
Con Hamas ya hegemónico en la Franja de Gaza, y el Fatah concentrándose en Cisjordania, varios analistas temen que se creen dos entidades palestinas distintas. Haniyeh indicó que la separación "no es una opción" ya que "Gaza es sólo una parte de la patria palestina". Finalmente, aseguró que no suspenderá su trato con la otra facción. Su frase de cierre fue: "Seguiremos con el gobierno de unidad nacional", algo que Abbas ya había decidido cortar de cuajo.
el final. De acuerdo con los primeros análisis, los éxitos militares de Hamas acabaron con todo: desde los planes de paz para el Medio Oriente hasta la creación de un estado palestino y las relaciones con Israel y Occidente.
Según estos análisis, Fatah pagó caro viejos vicios, como la corrupción, las peleas internas y la falta de liderazgo. Mientras Hamas amontonaba metódicamente armas, el jefe de Fatah en Gaza prefería viajar y hacer política en Cisjordania, en lugar de prepararse para el inminente choque.
Muchos cisjordanos que veían la caída de Gaza por televisión responsabilizaron a Abbas, a quien consideran indeciso y distante. Durante la ofensiva de Hamas de esta semana, no se vio a ningún líder de Fatah en la Franja de Gaza.
Recién ayer, por primera vez desde que estallaron los combates, Abbas ordenó reprimir a Hamas. Pero su orden llegó demasiado tarde. El gobierno de unidad ya estaba en llamas.
"Hamas tiene una conducción, un objetivo, una ideología y financiación``, expresó el analista de Gaza Talal Okal. "Fatah no tiene conducción, ni objetivo, ni visión, ni dinero``.
El Fatah, o mejor dicho el moderado Abbas, era prácticamente el único interlocutor aceptado por los israelíes para intentar una salida al conflicto de décadas. También era el que tenía el apoyo de Occidente. Por su parte, Hamas tiene en Irán y Siria a dos estados aliados.
Hamas capturó tres de los principales complejos de seguridad de Gaza y la ciudad de Rafah, al sur, con lo que se aseguró el control de la franja. De este modo, los extremistas islámicos controlan Gaza, y Cisjordania sigue mayormente en manos de Fatah. El objetivo final de Hamas en Gaza es el cuartel general de Abbas en esta ciudad.
Algunos comentaristas israelíes ya han comenzado a hablar de la creación -en los hechos- de tres estados, uno israelí y dos palestinos.
Ejército de Israel fue puesto en alerta en la zona fronteriza
Las fuerzas israelíes desplegadas en la frontera con la Franja de Gaza fueron puestas en estado de alerta por temor a un desbordamiento de la violencia interpalestina en ese territorio, informó ayer la televisión pública israelí.
Pese a esta versión, que no fue confirmada por canales oficiales, desde el gobierno israelí no se han emitido declaraciones públicas de fuerte tenor. La ministra de Relaciones Exteriores, de visita en Lisboa, dijo ayer que los combates entre Fatah y Hamas en Gaza hacen más difícil un acuerdo de paz. Agregó que, si bien la situación "preocupa a Israel y a la comunidad internacional", se trata solamente "de un problema interno palestino".
En el exterior, el presidente estadounidense George W. Bush está seriamente preocupado por los choques en la franja de Gaza y quiere que la violencia cese para darle una oportunidad a una "verdadera democracia".
A su vez, la jefa de la diplomacia norteamericana, Condoleezza Rice, apoyó "plenamente" la decisión de Abbas de disolver el gobierno, mientras que la Comisión Europea pedía una "tregua humanitaria". El gobierno francés también se expresó en esos términos.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lanzó consultas preliminares sobre el envío de una fuerza internacional a Gaza, una iniciativa que ya fue rechazada por Hamas y por la Organización de la Conferencia Islámica.
La Liga Árabe tiene prevista hoy en El Cairo una reunión de emergencia sobre la crisis palestina. AFP
15 meses con Hamas al poder
Acceso al gobierno
El gobierno dirigido por Ismail Haniyeh, de Hamas, es investido por el Parlamento el 28 de marzo de 2006. Dos meses atrás, había ganado las elecciones legislativas. El 7 de abril, Estados Unidos y la Unión Europea (UE) suspenden las ayudas directas al gobierno palestino. Israel, que se niega a cualquier cooperación con Hamas porque la considera una "organización terrorista", ya había instaurado en febrero sanciones económicas contra la Autoridad Palestina. Los primeros enfrentamientos entre facciones en mayo llevan a un "diálogo nacional" entre dirigentes de Hamas y el Fatah, del presidente Mahmud Abbas. Fracasa en junio.
Ofensiva de Israel
El 28 de junio, una incursión de milicias palestinas en territorio israelí secuestra a un soldado. Como respuesta, el ejército estatal entra en la Franja de Gaza. Son detenidos unos 60 responsables de Hamas, entre ellos ministros y diputados. Tras cinco meses, el ejército israelí finalmente se retira de la Franja de Gaza tras un alto el fuego. Unos 400 palestinos habían muerto. Hasta ahora, el soldado israelí secuestrado, Gilad Shalit, sigue desaparecido.
Acuerdo de la Meca
Hamas no lleva un año en el poder y ya se han registrado al menos cinco períodos de enfrentamientos entre sus milicianos y los del Fatah. El 8 de febrero de 2007, en La Meca, Arabia Saudita, ambas facciones acuerdan instaurar un gobierno de "unidad nacional". Éste es investido, finalmente, el 17 de marzo en el Parlamento. Los mayores líderes políticos, el presidente Mahmud Abbas, y el primer ministro Ismail Haniyeh, no ocultan su satisfacción. Incluso, se producen los primeros contactos de diplomáticos de EE.UU. y la UE con miembros del nuevo gabinete palestino. Pero Israel sigue sin reconocerlo. A fines de ese mes, sin embargo, se reanuda la violencia entre partidarios de ambos grupos.
El fin de la unidad
El 7 de abril se produce el primer ataque israelí en la Franja de Gaza desde el alto el fuego de noviembre. El 24, el brazo armado de Hamas anuncia el fin de la tregua con Israel disparando decenas de cohetes sobre su territorio. Un plan de seguridad, impulsado por Abbas, genera más enfrentamientos.
Sólo entre el 11 y el 19 de mayo, Hamas y Fatah deben acordar cinco treguas. El 7 de junio, un miembro de los servicios de seguridad -fieles al Fatah- es asesinado por partidarios de Hamas. Comienza la actual ola de violencia, que ya ha dejado más de cien muertos. Ayer, el presidente Abbas disolvió el "gobierno de unidad".