FRAY BENTOS | DANIEL ROJAS
Los piqueteros de Gualeguaychú harán hoy una manifestación sobre el puente San Martín, mientras preparan la "gran marcha" del domingo 29 cuando piensan convocar a unas 150 mil personas. Todo un desafío para la estructura del puente.
Alberto Ponce Delgado, el proyectista y constructor uruguayo del puente Fray Bentos-Puerto Unzué, explicó a El País que la concentración de 150 mil manifestantes no implicaría riesgos para la estructura, salvo que los activistas salten todos juntos "como en un estadio" o la multitud se coloque al mismo tiempo en un solo costado.
El ingeniero ya había sido consultado por los asambleístas antes de abril del año pasado, cuando éstos habían previsto convocar a unas 80 mil personas. "Yo les contesté técnicamente que el puente en 400 kilos por metro cuadrado no tiene problema; y 400 kilos tienen que ser cuatro personas gordas en un metro cuadrado", apuntó. Ponce agregó que "por más que sea una multitud no pueden apretarse más que eso".
El técnico respondió que si bien la mera ocupación del puente no traería inconvenientes, sí podría aparejarlos los saltos de los manifestantes. "Me preguntaron si podían saltar como los hinchas de fútbol en las tribunas de un estadio, y les contesté que eso no, porque tirarían abajo el puente o, por lo menos, lo averiarían", narró.
Ponce incluso recurrió a ejemplos de la historia bélica. "Cuando los ejércitos marchan en períodos de guerra, cuando llegan a los puentes rompen la marcha y hacen caminar sin ritmo, porque ese ritmo hace vibrar la estructura. En otras épocas han ocurrido accidentes de los que se aprendió que eso no se puede hacer, porque es peligroso para la estabilidad del puente", ilustró.
Ponce confió a El País que tras ser consultado, no se quedó conforme con la advertencia telefónica "verbal", por lo cual resolvió escribirle una carta a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Allí planteó la necesidad de que los delegados argentinos exhortara a no saltar a los manifestantes todos juntos arriba del puente.
El domingo 29 de abril la Asamblea de Gualeguaychú planea convocar a 150 mil personas (casi el doble de lo que llevó en 2006). Aún frente a un número de tal magnitud, Ponce cree que "teóricamente" el puente puede aguantar, aunque advirtió que "nunca ha sido probado con cargas máximas de esa manera".
El ingeniero advirtió que los problemas pueden ocurrir si los activistas se colocan en el puente en "condiciones irregulares", por ejemplo, todos volcados hacia la senda izquierda o hacia la derecha. Ponce explicó que las probabilidades de que se produzcan cargas de este tipo son muy poco esperables.
El único ejemplo que se le ocurrió es una sucesión de camiones haciendo cola. El proyectista del puente remarcó que el estado de la obra vial siempre ha sido bueno. Cinco años atrás, cuando el puente cumplió 25 años de inaugurado, le encargaron a Ponce una revisación. El técnico constató que los "apoyos de neopreno" del puente estaban en buenas condiciones, aunque deberían ser cambiados, puesto que los fabricantes recomiendan hacerlo cada 20 años. Estos soportes todavía no fueron reemplazados. También recomendó realizar un informe cada cinco años. "En general el puente se mantiene en perfecto estado", resumió.
Ponce admitió que el cambio de los neoprenos implica una inversión. "Requiere algo de dinero, aunque no demasiado porque están en buenas condiciones", apuntó. Recientemente, la CARU advirtió que comenzaba a tener problemas financieros, como consecuencia del bloqueo, y que eso podría afectar el mantenimiento del puente.
En Paysandú, bloqueo reactivó comercio local
El cierre del puente General Artigas por parte de la Asamblea Ambiental de Colón, reactivó el movimiento comercial en Paysandú, informó el diario El Telégrafo de la capital sanducera. Es que al no poder cruzar, los sanduceros no tuvieron otra que en Semana Santa gastar en su ciudad.
"Estamos notando la incidencia del cierre del puente por los ambientalistas de Colón. Hay otro tipo de consumo, las estaciones de servicio están vendiendo en forma distinta y sin duda la gente anda más en Paysandú, naturalmente", dijo al diario el presidente del Centro Comercial e Industrial de Paysandú, Jorge Ledesma.
"Este aspecto favorece en algo el consumo local", aunque "lamentablemente se dan estas controversias. Cuando todos estamos pretendiendo situarnos en una región integrada, se dan estas situaciones ante las actitudes adoptadas por el grupo ambientalista de Entre Ríos, que perjudican en grado sumo a la economía uruguaya, porque hay un volumen importante de mercadería que no circula por exportaciones y a la vez se afecta el turismo", evaluó.
"A su vez, en forma particular a Paysandú y Salto los favorece en cuanto a la dinamización del consumo local, al retenerse a los consumidores en esta orilla y hacer funcionar de forma distinta al comercio de la zona", acotó.
Reconoció que "son problemáticas muy complejas, a las que debe dedicarse tiempo para definir políticas que lleven a una verdadera integración".