Vecinos con crisis en sus aeropuertos

Conflictos. En Semana Santa, el porteño Aeroparque y las terminales brasileñas con líos

BUENOS AIRES Y RIO DE JANEIRO EFE, ANSA, AFP Y LA NACIÓN/GDA

En plena Semana Santa, los aeropuertos argentinos siguen en crisis. Los trabajadores denuncian que no se arregló el radar. En Brasil, el paro del viernes supuso el "más delicado evento" entre el gobierno y el ejército tras el fin de la dictadura.

El último capítulo de la crisis aeronáutica en Argentina refiere al tiempo entre despegue y despegue. El Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea dispusieron que ese lapso fuera de cinco minutos en esta Semana Santa, lo que ayer fue calificado de "impracticable" y "locura" por los trabajadores.

Según la cartera, esa decisión está respaldada por el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), las compañías aéreas y la torre de control de Ezeiza.

La disposición ministerial "significa degradar más la seguridad", dijo el presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Tamayo. "Lo quieren implementar desde hoy (por ayer), pero hemos decidido instruir a nuestros pilotos para que las separaciones no sean inferiores a diez minutos para preservar la vida de los pasajeros y de nosotros mismos", agregó.

Diego Serra, titular de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), exigió que "se cumplan los estatutos de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI), que dicen que si se opera manualmente la separación mínima tiene que ser de siete u ocho minutos".

Esta determinación, más el control manual de los despegues y aterrizajes, ocasionará demoras en los servicios, anunciaron ya los responsables.

La crisis de seguridad de los aeropuertos argentinos se agravó cuando un rayo cayó sobre el radar Baires, que controla a la terminal internacional de Ezeiza y a Aeroparque. Desde entonces, los controladores de vuelo han tenido que operar de forma manual. Aun así, la Fuerza Aérea reiteró que los vuelos y su seguridad durante esta semana están "completamente garantizados".

Para completar el cuadro de situación, la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) comenzará hoy un paro de actividades que afectará Aeroparque, terminal vinculada a los vuelos de cabotaje y al puente aéreo con Uruguay.

Este paro responde a un reclamo de "garantías de seguridad laboral" por las "repetidas agresiones y violencia física" de los pasajeros hacia los empleados de atención al público.

"No podemos seguir tolerando golpes, insultos y violencia desmedida de los pasajeros que atacan de forma intempestiva a los trabajadores que no son los responsables de los problemas operativos o bien por el no funcionamiento del radar", dijo Edgardo Llano, secretario de APA, al portal Infobae.

Ayer en la tarde, el gobierno dispuso la conciliación obligatoria para esa medida.

temor. En Brasil, la negociación del gobierno con los controladores aéreos, más una amenaza de huelga de la Policía Federal en los aeropuertos mantiene en vilo a miles de pasajeros temerosos que el caos que se vivió a fines de la semana pasada se repita en el asueto que comienza hoy.

El pasado viernes, los controladores aéreos se "acuartelaron" en sus puestos de trabajo e iniciaron una huelga que afectó al 80% de los aeropuertos brasileños y a unos 18 mil viajeros.

Los controladores, que comenzaron a retomar sus actividades el día siguiente, exigen aumentos salariales, una modernización de los equipos, una menor carga laboral y la desmilitarización del sector, un asunto que parece ser el más delicado del "paquete".

Según un editorial publicado ayer por O Globo, esta crisis fue "el episodio más delicado" del relacionamiento entre las Fuerzas Armadas y un presidente civil desde el fin de la dictadura en Brasil, en 1985.

Los comandantes de las Fuerzas Armadas expresaron su preocupación al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por haber enviado a uno de sus ministros a negociar con los amotinados. Esto impidió el arresto "por rebeldía" de los huelguistas, que ya habían decidido los jefes castrenses.

A su vez, según publicó Folha de San Pablo, la crisis llevó a Lula a decidir la sustitución de su ministro de Defensa, Waldir Pires, aunque no mencionó cuándo sería.

Orígenes de las crisis

En Argentina, el tema de la seguridad aérea llegó a niveles populares con las películas "Whisky Romeo Zulú" y "Fuerza Aérea Sociedad Anónima", ambas de Enrique Piñeyro. Pero la última etapa se disparó cuando un rayo inutilizó el radar de Ezeiza, hace más de un mes. El jueves 15 de marzo, el gobierno decretó pasar el tema de la seguridad aeroportuaria de la órbita militar a la civil. Pero eso no ha detenido las quejas, las demoras y las protestas de los usuarios.

En Brasil, el temor a volar se incrementó por el accidente del boeing de Gol en octubre de 2006. Esta fue la mayor tragedia aérea en la historia del país y causó 154 muertos. El mismo radar que falló en esa ocasión, según las investigaciones, el Cindacta I de Brasilia, colapsó el lunes 19 de marzo, provocando atrasos de al menos una hora en el 30% de los vuelos. El paro de los controladores del viernes, en vísperas de Semana Santa, no hizo sino agregar leña al fuego.

Carrasco normal

Un servicio Aeroparque-Montevideo fue cancelado ayer, dijeron a El País fuentes del Aeropuerto de Carrasco. Tras los hechos del viernes en Brasil, cuando fueron cancelados tres vuelos y otros cuatro sufrieron demoras de hasta cinco horas, fue el único hecho que alteró la normal actividad. Al momento no se prevén otras alteraciones. Brasil y Argentina representan el 84% de los movimientos de Carrasco.

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