El penúltimo tren pasa esta noche para Nacional y la estación es el Parque Central. Los tricolores enfrentarán desde las 19 horas al ecuatoriano Emelec con la imprescindible necesidad de ganar.
Si se mira la tabla de posiciones del Grupo 4 en el que está emparejado el campeón uruguayo puede parecer exagerado, porque está segundo, en igualdad de puntos con el campeón del mundo Inter de Porto Alegre y mejor saldo de goles aun con un encuentro menos disputado, pero la urgencia por el triunfo pasa por otro lado.
La caída 0-1 ante el mismo rival de hoy en la visita a Guayaquil, sumada a la sufrida el sábado contra Wanderers por el Clausura dejaron en una situación difícil al técnico Daniel Carreño. No sólo hay disconformidad por parte de la gente, sino también de varios dirigentes, pero lo que más llama la atención es el estado anímico del propio entrenador. Tanto él como los jugadores y los parciales necesitan de una alegría ya para cambiar el difícil momento.
Con el Clausura ya perdido (lo asumió el propio entrenador) y con ello la chance del tricampeonato frustrada, todos los esfuerzos apuntan a la Copa Libertadores. El objetivo de comienzos de año cambió, porque la prioridad era la actividad local por ser más plausible, pero la tabla de salvación al muy mal arranque de año fue la buena actuación en el torneo continental.
Y para tener buenas posibilidades de acceder a la ronda de octavos de final Nacional necesita ganar y, de ser posible, golear. De esa manera le sacará tres puntos de diferencia a Inter, dejará prácticamente eliminado a Emelec y además abrirá una brecha importante en la diferencia de goles con el conjunto brasileño, poniéndose a cubierto de una eventual imposición por buena diferencia de tantos del campeón del mundo en Guayaquil.
Debuta muslera. A la baja de Diego Jaume, quien está suspendido por haber sido expulsado en Ecuador, se sumó la del arquero Alexis Viera, quien quedó descartado por lesión. El portero tricolor sufrió un choque en el primer tiempo del partido ante Wanderers que le produjo una lesión en los ligamentos, la cual le originó una inflamación. Por lo tanto, llegó la hora del debut oficial para Fernando Muslera. El ex arquero de Wanderers, próximo a cumplir los 21 años, sólo jugó por la Copa Ricard ante Deportivo Saprissa.
novedades. El resto de la formación parece ser un misterio. Nacional entrenó ayer a puertas cerradas en el Parque Central y Carreño no anunció cuál será la alineación de campo. No obstante, de acuerdo a algunas versiones, es probable que la principal novedad sea la presencia del capitán Marco Vanzini en el mediocampo, junto a Marcelo Sosa y Javier Delgado.
Finalmente Carreño optaría por un 4-2-3-1, con Pablo Álvarez por el lateral derecho y Javier Viana por el izquierdo, con Diego Godín y Pablo Da Rosa como zagueros. En ofensiva, en tanto, Jorge Martínez, Carlos Juárez y Gonzalo Castro parecen tener los lugares reservados.
El ingreso del "Cuqui" Juárez se produce porque el cuerpo técnico maneja la misma teoría que lo llevó a incluirlo en la lista de viajantes a Guayaquil: es un jugador con un respeto ganado en Emelec (de hecho es el segundo extranjero más goleador de la historia del club), lo cual puede atraer marcas y abrir espacios a sus compañeros de ofensiva.
¿Y Emelec? Viene a hacer su partido. Sabe que la responsabilidad está del lado de Nacional y por tanto el equipo uruguayo saldrá al ataque, por lo cual el planteo será esperar y contragolpear. Como local no demostró tener gran poder ofensivo. Tuvo la pelota, pero cuando llegó al borde del área rival careció de claridad para definir. Incluso el gol de la victoria llegó por un resbalón de Diego Godín que aprovechó Carlos Quiñónez para transformarlo en el 1-0.
A Nacional le pasa el penúltimo tren y no puede perderlo, porque el próximo lo puede dejar a pie.
El último movimiento fue a puerta cerrada
Cinco minutos y afuera. Esa fue la orden del cuerpo técnico para la prensa anoche en el Parque Central. Antes de que los jugadores salieran al campo de juego, se avisó que de 19 a 19.05 se podían hacer tomas gráficas y entrevistas en el campo de juego, pero luego había que salir y esperar en el hall porque se trabajaría a puertas cerradas. Y así fue. "Muchas gracias, muchachos. Los que están de championes se quedan y los que están de traje, afuera", fue la orden de Carreño luego de hacer sonar el silbato.
Una hora de repaso táctico con la sola mirada de algunos dirigentes, funcionarios e integrantes de la barra tricolor que se ubicaron en las butacas del palco bajo.
Cuando los futbolistas volvieron por el túnel encontraron que en el hall central estaba el plantel de Emelec aguardando para entrenar. Carlos Juárez fue el más requerido por los integrantes de la delegación ecuatoriana. El argentino departió más de diez minutos con quienes hoy serán sus rivales.
Carreño, luego de meterse en el camarín, volvió a salir, cruzó el hall e ingresó al vestuario visitante, hasta el que llegó para saludar a su colega Carlos Torres García.
Con championes, el plantel "eléctrico" entrenó durante 45 minutos en el Parque Central y luego se retiró. Eso sí, antes de ingresar al campo de juego, tuvieron que lidiar con la presión que ya empezó a meter la hinchada.
"Si ganan se complica, eh...", les espetó uno de los integrantes de la barra. "Ya está, ya sacaron tres puntos, así que de acá no se llevan nada", les recordó otro. "¡Vamos Nacional!", fue el grito de guerra de todos cuando ya los ecuatorianos se zambullían en el túnel.
Viera, mejor. José Luis Luvizio, integrante de la sanidad de Nacional, confirmó que Alexis Viera sufrió un "desplazamiento de la rodilla" que le produjo inflamación. Si bien está descartado para el encuentro de hoy, el médico indicó que del pasado domingo a ayer "evolucionó bien". No obstante, parece que la inactividad de Viera será prolongada. ¿Por cuánto? "Eso no lo sabemos, porque depende de los resultados que arrojen los estudios. Todavía no le pudimos hacer ninguno porque con la inflamación se complica", indicó Luvizio. El galeno explicó que el tipo de golpe que recibió Viera puede causar un pellizco de meniscos o bien un problema en los ligamentos laterales. "El escenario más optimista es el primero, porque se solucionaría todo con una artroscopía. Algo en los ligamentos es más delicado", subrayó.