Horacio Varoli
Más que agitada es la tarea del defensor del vecino. Los temas que le tocan son variados: denuncias por ruidos molestos, reclamos por falta de iluminación, pozos en las calles y hasta la llamada de una señora que compró un pastel y le cayó mal.
Este último obviamente no le compete a Fernando Rodríguez, "ombudsman" (como se le dice) de Montevideo, pero sí fue parte de los 1.500 llamados que atendió él y su equipo desde diciembre hasta ahora. "Es uno de los casos que podría decirse insólito. Hubo también una persona que tenía un virus en la computadora y llamó para que el defensor del vecino se lo arreglara", contó Rodríguez.
Los casos que sí le competen son los que están relacionados al municipio. Por eso, del total de llamadas hasta ahora hubo 480 que sí debió atender. Hay, además de los mencionados, reclamos por temas tributarios, de arbolado (principalmente de los barrios Pocitos y Punta Carretas), de tránsito, de horarios de ómnibus incumplidos o vecinos que son denunciados por acumular basura en sus casas (hubo cuatro casos: en Ciudad Vieja, Cordón, La Blanqueada y Buceo).
El resto de los llamados en general fueron derivados a organizaciones o instituciones más específicas: la Policía o la Liga de Defensa del Consumidor, entre otros.
El defensor actúa cuando el vecino agotó todas las herramientas de control municipal. Es el "último recurso".
Las llamadas por ruidos molestos están al tope del ranking de reclamos vecinales. Las que más se repiten provienen de las "zonas de uso mixto", que combinan espacios residenciales con otras industriales. "Ahí hay una convivencia conflictiva", dijo Rodríguez.
"Nosotros escuchamos a los vecinos y respondemos. Pero no nos interesa quedarnos de brazos cruzados esperando que sigan cayendo reclamos; nos interesa trasladar a la Intendencia una reflexión global y política de cómo la normativa vigente se aplica y si es necesario adecuarla para evitar los conflictos", agregó.
Hay otros ruidos molestos. Los boliches son un ejemplo cantado. Pero hay uno más, típico del mes de febrero: los escenarios de Carnaval. "Hubo varios planteos sobre los niveles sonoros de los tablados", dijo. Explicó que en algunos casos es difícil combatir la contaminación sonora y no descarta que, para la próxima temporada carnavalera, haya que reinstalarlos en otro lugar.
En lo que tiene que ver con el medio ambiente, hubo reclamos de vecinos por contaminación vinculada a la emanación de gases o vertido de agua.
URBANO. Los temas de tránsito, vialidad y alumbrado público también fueron hasta ahora motivo de quejas por parte de los montevideanos.
Vecinos del Cerro, por ejemplo, llamaron para decir que los ómnibus no cumplen con las minutas de horario. Sobre todo de madrugada. Se trata de gente que tiene que estar a las 6 de la mañana en Ciudad Vieja; toma el ómnibus a las 5, pero a veces pasa media hora más tarde y termina llegando tarde al trabajo. Por su parte, hay vecinos de Bella Italia que dicen que los ómnibus no llegan a destino en los horarios nocturnos. "Está previsto que sea así, pero queda toda una zona muy alejada que en la noche no tiene transporte", dijo Fernando Rodríguez.
En lo que respecta al tránsito se generó una particularidad: además de denuncias hay propuestas. Por ejemplo de cartelería lumínica. Se trata, explicó Rodríguez, "de iluminar los carteles de PARE, por ejemplo, para enfatizar la señal". También se propuso modificar alguna vía de circulación y hacer intervenciones en la rambla, a la altura de Malvín y Punta Gorda, debido a las curvas pronunciadas y los reiterados accidentes.
Hay vecinos que reclaman que su barrio ha sido desprotegido en el mantenimiento de las calles. En este punto, la mayoría de las quejas provienen de zonas periféricas de la ciudad: Paso de la Arena, Punta de Rieles, por ejemplo.
"Son de lugares donde la gente necesita ser cuidada en esos aspectos: vivir lejos del Centro, salir de madrugada a trabajar y tener que hacerlo entre una cuneta llena de agua que no circula o en calles muy angostas que no tienen veredas, que los vecinos tienen que transitar por la calle con riesgo por los vehículos", explicó Rodríguez.
Finalmente, los llamados por iluminación (alumbrado público) también están a la orden del día. Y en este caso no solo de zonas periféricas; hubo, por ejemplo, reclamos tanto en Casabó como en Pocitos. "En la calle Berro una cuadra no tiene luz; no tiene tendido", dijo.
Algunos se han resuelto, aunque con contratiempos. Por ejemplo, un vecino que reclamó por el alumbrado público de su cuadra. Intervino el defensor del vecino. Personal municipal reparó el servicio aunque un foco continuó roto, casualmente el que estaba frente a la casa del reclamante. "Tuvimos que volver a intervenir. Eso no estaba pronto como se había informado; iba a estar pronto cuando todos los focos de la cuadra prendieran", contó el ombudsman. Se reparó, el vecino quedó conforme, "aunque falló el control de calidad de la tarea que se hizo. Tratamos que eso no pase".
Las cifras
480 - Son las denuncias hechas en la oficina del defensor del vecino, que sí le competen y que fueron atendidas desde diciembre.
70 - Son los casos resueltos por el "ombudsman" entre diciembre y febrero. El resto están en trámite o a poco de una resolución.
Perfil del flamante defensor
Fernando Rodríguez tiene 43 años y nació en el departamento de Rocha. Está casado, tiene tres hijos y hace 26 años que vive en Montevideo. Es psicólogo social desde el año 1993 y tiene formación en gerencia social. Fue coordinador nacional de Promoción Humana de la Iglesia Anglicana y presidente de la Asociación Nacional de Organizaciones no Gubernamentales. Para ocupar el cargo de Defensor del Vecino debió renunciar a estos trabajos. Los vecinos que tengan algún reclamo para hacer deben, antes que ir a la oficina del ombudsman, agotar todas las vías habituales de reclamo. Primero debe hacer la denuncia en el centro comunal. "Yo no voy a sustituir ningún mecanismo de control. Voy a recomendar a la Intendencia que ejerza su mecanismo de control en algo que detectamos por un grupo de vecinos que no se estaba dando", dijo Rodríguez. Actualmente se está diseñando un sitio web del ombudsman (www.defensordelvecino.gub.uy) y un software que permitirá el procesamiento de datos y reclamos. Los reclamos se pueden hacer por los teléfonos: 0800.1616 y 916.1616.