Son pocos pero pusieron en alerta a la Policía y concitarán hoy la atención en Montevideo. Un grupo de activistas argentinos llegará a la capital para protestar contra las plantas de celulosa. Serán acompañados por representantes de organizaciones radicales de izquierda.
La Policía de Montevideo desplegará un operativo en Plaza Independencia, donde se realizará la protesta. Se permitirá la manifestación en tanto sea pacífica y no altere el orden público, dijeron a El País fuentes oficiales.
"No se realizará ninguna exhibición de fuerzas, ni despliegue de efectivos uniformados, pero estaremos preparados para actuar en caso de constatarse la alteración del orden público", señalaron también a la agencia AFP fuentes de la Jefatura de Policía.
En Buenos Aires, asambleístas de barrios porteños anunciaron ayer oficialmente su viaje a Montevideo para efectuar una "volanteada de concientización". El titular de la Asamblea Popular del barrio de San Telmo, Rubén Sabulard, explicó a la agencia Télam que la medida es para "buscar otra solución al conflicto y concientizar al pueblo uruguayo de la contaminación" de la planta de Botnia, que se levanta en Fray Bentos. La delegación incluirá no más de ocho personas, contando a algunos vecinos de Gualeguaychú.
En Montevideo, Pablo Antoria, miembro de la Asamblea del Callejón de la Universidad, dijo que la movilización será "una jornada informativa", cuya proclama "estará contenida en una carta abierta que dirigiremos al pueblo uruguayo".
"La pelea no es contra los hermanos argentinos, sino contra las multinacionales del norte y en especial contra el proyecto altamente contaminante de Finlandia", subrayó Antoria.
El único antecedente es del 22 de diciembre pasado, cuando varias organizaciones de izquierda radical organizaron una protesta contra las plantas de celulosa en la Plaza Cagancha. Según indicaron integrantes de la Tendencia Clasista y Combativa, uno de los convocantes, se esperaba entonces la presencia de integrantes de la Asamblea de Gualeguaychú. Pero en aquel momento no pudieron llegar: fueron "demorados" por las autoridades aduaneras uruguayas, según dicen los organizadores del acto.
El 22 de diciembre se leyeron varias proclamas y adhesiones al acto, que reunió a unas 200 personas en plena Plaza Cagancha.
DIÁLOGO. El gobierno uruguayo prepara su estrategia para la reunión que tendrá lugar en Madrid "dentro de un mes o veinte días", confirmó ayer el canciller Reinaldo Gargano.
Explicó que existe un "principio de acuerdo" -logrado con las gestiones del facilitador español- para instalar una mesa de diálogo. Gargano insistió en que el gobierno "está dispuesto a dialogar" pero no "a negociar" con los puentes internacionales cortados.
Además, afirmó que "no hay mucho para inventar" en estas negociaciones. "En la Corte Internacional de Justicia es donde se va a decidir el problema de fondo", comentó el ministro de Relaciones Exteriores.