GAZA Las direcciones políticas de los movimientos palestinos Fatah y Hamas intentaban en vano ayer imponer un alto el fuego a sus partidarios en la franja de Gaza, donde continúan los combates, aunque con menor intensidad y frecuencia.
Esporádicos enfrentamientos estallaron en la ciudad, cuyas calles seguían parcialmente desiertas.
Durante la tarde se escucharon algunos disparos en Gaza, pero la situación estaba lejos de asimilarse a la de los últimos tres días, cuando los combatientes se enfrentaron en luchas encarnizadas.
Desde el 25 de enero murieron 63 palestinos, 28 de ellos en los últimos días, en los combates más violentos desde la victoria de Hamas en las elecciones legislativas de enero de 2006.
Las direcciones políticas de ambas facciones se reunieron para tratar de imponer el alto el fuego acordado el pasado viernes entre el presidente Mahmud Abbas (de Fatah) y el líder de Hamas en el exilio en Damasco, Jaled Mechaal.
El alto el fuego consensuado el viernes es el segundo que se decreta esta semana. El martes entró en vigor el primero, pero un ataque a un convoy sospechoso de transportar armas destinadas a las fuerzas de Abbas, pulverizó los esfuerzos de los dirigentes políticos.
Ambos campos se acusan de ser incapaces de controlar a sus propios militantes. Desde Hamas piden calma y recuerdan que la lucha es contra Israel. AFP